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Tailandia: los golpistas apresan a la principal líder política

El jefe del ejército tailandés, general Prayuth Chan-ocha, fue designado primer ministro de Tailandia y anunció que reformará la Constitución antes de celebrar nuevas elecciones, al tiempo que mantendrá la ley marcial y el toque de queda.

Sábado 24 de Mayo de 2014

El jefe del ejército tailandés, general Prayuth Chan-ocha, fue designado primer ministro de Tailandia y anunció que reformará la Constitución antes de celebrar nuevas elecciones, al tiempo que mantendrá la ley marcial y el toque de queda.

Paralelamente, la junta militar anunció que la ex primera ministra Yingluck Shinawatra permanecerá detenida en un cuartel, tras comparecer ante el denominado Consejo para el Mantenimiento del Orden y la Paz Nacional. Este es el nombre del grupo militar que el jueves protagonizó el golpe de Estado.Yingluck, forzada a dimitir hace dos semanas por el Tribunal Constitucional, integra el más de un centenar de personalidades que la nueva junta militar citó en un club del ejército en Bangkok, bajo orden de arresto. La mujer es hermana del líder populista exiliado Thaskin Shinawatra. Los Shinawatra han ganado todas las elecciones libres desde 2001, pero sus gobiernos han sido interrumpidos por la Justicia o por golpes militares. También fue detenido el sucesor de Yinglucluck, Niwatthamrong Bonsongpaisan, quien se encontraba con paradero desconocido desde el golpe.

El general Chan-ocha, un fiel de la monarquía y alineado con el opositor Partido Demócrata, convocó además a un centenar de funcionarios a quienes les solicitó ayuda para "organizar el país", con la promesa de que "si la situación se pacifica devolveremos el poder al pueblo". La intervención militar se produjo después de ocho meses de protestas para derribar al gobierno. En ese lapso murieron 28 personas.

A pocas horas del golpe de Estado, los militares levantaron los campamentos de protesta en Bangkok, pero ayer algunos grupos reducidos siguieron manfestándose. La Constitución fue suspendida y se decretó el toque de queda entre las diez de la noche y las cinco de la mañana, las reuniones públicas fueron prohibidas y la prensa está siendo fuertemente controlada, con cierres de canales de radio y televisión.

La comunidad internacional condenó con firmeza el golpe. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, advirtió que "tendrá consecuencias" en la relación bilateral. Ayer Washington suspendió su ayuda militar a Bangkok.

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