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Putin: de haber querido matar a Navalny "lo hubieran liquidado"

El líder opositor, hoy exiliado en Alemania, fue envenenado en agosto en Siberia y casi muere

Jueves 17 de Diciembre de 2020

El presidente ruso Vladimir Putin afirmó que el líder de la oposición Alexey Navalny, envenenado en agosto pasado en un aeropuerto ruso, no fue víctima de sus servicios secretos, dado que de haber sido así , lo hubieran "liquidado". "¿Quién necesita envenenarlo?", comentó durante la conferencia de prensa que da todos los años, negando que la agencia de espionaje FSB estuviera involucrada. "Si hubieran querido (envenenarlo) entonces habrían terminado el trabajo",alegó Putin en lo que algunos interpretaron como una amenaza velada al sobreviviente opositor. Putin sí admitió que los servicios secretos rusos seguían a Navalny, exiliado en Alemania desde el incidente, donde se recuperó del ataque con veneno Novichock que sufrió en un aeropuerto de Siberia en agosto y casi lo mata.

Los comentarios de Putin llegaron en respuesta a una serie de preguntas en su conferencia de prensa anual, que es en gran medida un monólogo. Este año además se hizo a distancia por la pandemia, pero un selecto grupo de periodistas estatales pudo arribar a la mansión de veraneo de Putin.

El lunes se publicó una investigación del grupo Bellingcat y CNN, que descubrió evidencia de que el Servicio de Seguridad Federal de Rusia (FSB) formó un equipo especializado en venenos para seguir a Navalny durante años. Navalny era la principal figura de la oposición rusa a Putin, y lo había probado ganando varias elecciones locales. Cuando fue atacado en Siberia estaba de campaña para unas elecciones regionales. El veneno lo sacó de carrera y hoy la oposición rusa no tiene una figura de su estatura.

Navalny fue envenenado con la toxina Novichok, fabricada por Rusia, en agosto en un aeropuerto del interior y casi murió. Después del tratamiento inicial en Siberia, fue llevado a una clínica en Berlín, donde luego de semanas de internación en Cuidados Intesivos se recuperó.

Putin afirmó sin pruebas que Navalny, a quien solo se refirió como "este paciente de la clínica de Berlín" está siendo apoyado por los servicios de inteligencia de EEUU, añadiendo, "si eso es correcto, entonces es interesante, entonces, por supuesto, (nuestros) servicios especiales tienen que mantenerlo vigilado".

"Pero eso no significa que necesite ser envenenado. Si quisieran, probablemente lo habrían terminado", añadió Putin. "¿Quién necesita envenenarlo?", se preguntó. A la vez que negaba que la FSB estuviera involucrada, agregó: "Si hubieran querido entonces probablemente habrían terminado el trabajo". Fue un modo casi mafioso de negar la imputación, casi una amenaza velada al sobreviviente Navalny. "Su esposa me lo pidió e inmediatamente di la orden de dejarlo salir del país para ser tratado en Alemania", agregó el mandamás ruso. Navalny, que casi muere en el ataque de agosto, fue evacuado a Berlín para recibir tratamiento.

La investigación de CNN-Bellingcat identifica a los especialistas rusos que siguieron la pista de Alexey Navalny (foto) antes de que fuera envenenado en agosto pasado. En el informe de la CNN publicado el lunes, expertos en toxicología dijeron que el agente Novichok podría tardar hasta 12 horas en afectar el sistema nervioso, dependiendo de la dosis y de cómo se administre. Si no se inyecta la dosis exacta es casi imposible que el atacante dosifique el Novichok para incapacitar en lugar de matar.

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El presidente ruso dijo que le habían informado del informe de Bellingcat-CNN que acusa al FSB de enviar un equipo de eliminación para envenenar a Navalny con el Novichock, un agente nervioso similar al utilizado en Inglaterra en 2018 contra un exiliado político ruso.

Putin llamó a Bellingcat, el equipo de investigación en línea fundado por Eliot Higgins, "una fachada" para las agencias de inteligencia extranjeras. "No es una investigación, es la legalización de los materiales de las agencias de inteligencia americanas", dijo durante la extensa conferencia de prensa desde su residencia en las afueras de Moscú.

La investigación de Bellingcat utilizó datos de teléfonos móviles y de viajes para identificar y rastrear a ocho agentes del FSB que seguían a Navalny hasta el ataque y que tenían vínculos con la agencia rusa de armas químicas.

"¿No cree que sabemos que están rastreando geolocalizaciones?" respondió Putin ante otra pregunta del caso. Putin fue alto oficial de la KGB durante la era soviética. La FSB es la sucesora rusa de la desaparecida KGB. "Nuestras agencias de inteligencia lo saben. Los agentes del FSB y otras agencias especiales lo saben. Y usan sus teléfonos donde creen que es necesario, no ocultando su ubicación".

Pero los comentarios de Putin confirman uno de los hallazgos clave de Bellingcat: que los agentes estaban siguiendo a Navalny. Navalny parafraseó a Putin: "Sí, lo estaban siguiendo, era el FSB, pero no lo envenenaron y no trataron de matarlo", en un posteo online.

Putin describió los informes sobre Navalny, a los que en ningún momento se refirió por su nombre, como "historias implantadas". "En realidad no hay nada sorprendente en el hecho de que estas historias implantadas estén teniendo lugar. Siempre lo han sido y siempre lo serán", dijo.

Putin dio la maratónica conferencia de prensa en su residencia de Novo-Ogaryovo, en la región de Moscú. Un selecto grupo de periodistas de medios estatales, que tuvieron que someterse a cuarentena antes de asistir, estaban en la sala con él. Otros periodistas y ciudadanos hicieron preguntas a través de un enlace de video desde Moscú y otros lugares.

En una breve sesión de preguntas y respuestas después del evento de 4 horas y media, Putin afirmó que la investigación de CNN-Bellingcat, era una forma de "guerra de información" facilitada por los servicios especiales extranjeros. A la pregunta de si creía que los datos personales de los agentes de seguridad rusos que están siendo "robados" por otras agencias de inteligencia, Putin respondió: "Esto sucede todo el tiempo y esto sucede en todas partes, sabemos que ni siquiera lo ocultan, y algunos ex empleados de la NSA (agencia de EEUU) hablan de esto en general, no sólo en términos de nosotros, sino incluso de sus propios ciudadanos".

"Así es como los servicios especiales trabajan allí. Honestamente no veo nada (especial) en ello, esto es sólo una compilación, un vertedero donde todo está siendo desechado, desechado, con la esperanza de que cause una impresión en los ciudadanos, inculcar la desconfianza hacia el liderazgo político" ruso, añadió Putin.

Mientras tanto, Navalny, que continúa su recuperación en Alemania después de pasar semanas en coma en la clínica Charite de Berlín, respondió ayer por primera vez a las preguntas de las autoridades rusas sobre el envenenamiento. "Pasé toda la primera mitad del día en la oficina del fiscal alemán. Me interrogaron a petición del lado ruso", escribió Navalny en su página de Facebook. "Las autoridades rusas pidieron (al fiscal alemán) que me interrogara y enviaron sus preguntas. Me hicieron estas preguntas, las respuestas fueron protocolizadas y serán enviadas a Moscú", añadió Navalny en su posteo en Facebook.

Putin niega interferencia en las elecciones de EEUU

Putin también abordó la cuestión de las problemáticas relaciones de Rusia con los Estados Unidos, diciendo que esperaba que algunos de los problemas se resolvieran bajo la administración entrante del presidente electo Joe Biden.

"Partimos del hecho de que el presidente electo de Estados Unidos entenderá lo que está pasando, es un hombre experimentado, tanto en política interior como exterior", dijo Putin. Putin felicitó a Biden por su victoria electoral recién esta semana, seis semanas después de la votación y después de que el Colegio Electoral afirmara oficialmente la victoria de Biden.

Preguntado si hackers rusos "ayudaron a que Trump fuera elegido" en 2020, Putin tomó la pregunta, hecha por el músico convertido en periodista Sergey Shnurov,- como una provocación y una vez más negó cualquier interferencia en las elecciones de EEUU. "Los hackers rusos no ayudaron al presidente de los Estados Unidos todavía en funciones, a ser elegido y no intervinieron en los asuntos internos de ese gran país", dijo Putin. "Esto es sólo una especulación. Es un pretexto para dañar las relaciones entre EEUU y Rusia; es un pretexto para no reconocer la legitimidad del jefe de estado aún en funciones de los EEUU debido a razones políticas internas".

La comunidad de inteligencia de EEUU y una investigación judicial con un fiscal especial, Robert Mueller, han concluido que Rusia interfirió en las elecciones presidenciales de EEUU de 2016 para ayudar al entonces candidato Trump a vencer a la demócrata Hillary Clinton, enemiga declarada de Moscú. Esa conclusión fue apoyada en un informe bipartidario del Comité de Inteligencia del Senado de EEUU a principios de este año.

Trump rechazó repetidamente las afirmaciones de que Rusia trató de ayudarle a ganar en 2016 como un "engaño". Durante todos estos años, Putin y Trump mantuvieron relaciones muy respetuosas, e incluso en la campaña de 2016, en los debates con Hillary Clinton, Trump se negó abiertamente a criticar o condenar a Putin por sus interferencias. Los correos electrónicos de Clinton y de la dirección del Partido Demócrata fueron robados y publicados, con grave daño para la campaña presidencial de Clinton y paralelo beneficio de Trump.

Shnurov también preguntó medio en broma a Putin si Rusia estaría dispuesta a apoyar a Trump después de que deje el cargo y si le daría un trabajo o un asilo en Rusia, como se le concedió al ex espía Edward Snowden. "No hay necesidad de que Trump busque un trabajo (en Rusia). Casi el 50% de la población votó por él si contamos el voto popular y no el Colegio Electoral", dijo Putin. "Trump tiene una base de apoyo bastante grande dentro de los Estados Unidos, y, por lo que entiendo, no va a dejar la vida política de su país". Como se observa, los elogios de Putin a Trump se mantienen aún a días de que este deje el poder y apuesta a su futuro político.

Putin acusó a los servicios de inteligencia de EEUU de interferir en los asuntos internos de Rusia "plantando" historias sobre las actividades financieras de su familia y aliados, sin ofrecer ninguna prueba. "Eso es el Departamento de Estado y los servicios de seguridad de EE.UU., ellos son los verdaderos autores.Esto es absolutamente obvio", dijo Putin. Añadió que "el objetivo es vengarse e intentar influir en la opinión pública de nuestro país".

Putin, que ha estado en el poder durante dos décadas, dijo que aún no había decidido si se presentaría de nuevo a la presidencia en 2024, cuando expire su actual mandato. Una enmienda constitucional votada a principios de este año por los legisladores rusos y aprobada en un referéndum nacional podría permitirle permanecer en el poder hasta 2036. Putin tiene 68 años.

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