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Perú: Castillo nombra al moderado Francke al frente de Economía

La decisión había sido postergada el jueves, lo que causó revuelo en los mercados y en la opinión pública. La tensión con el ala izquierda del gobierno es inocultable

Sábado 31 de Julio de 2021

El flamante presidente de Perú, Pedro Castillo, le tomó juramentó al economista Pedro Francke como ministro de Economía y Finanzas, tras un vendaval en los mercados después de que este cargo clave quedara vacante tras asumir el resto del gabinete. Castillo provocó un terremoto en Perú al nombrar jefe de gabinete al militante de izquierda radical Guido Bellido, investigado por la Fiscalía por “apología del terrorismo”. Otros integrantes de su gabinete de ministros también provienen del partido Perú Libre, que lo postuló a la presidencia. Castillo, independiente, mantiene hace meses una tensa relación con la directiva de Perú Libre. Incluso en su mensaje al país cuando asumió el cargo declaró que sus decisiones no estarían sometidas a la línea de Perú Libre. Pero el líder y caudillo de este partido, Vladimir Cerrón, impuso a gran parte del gabinete y a su jefe. Ahora, con el nombramiento de Francke y de un jurista moderado en la otra cartera pendiente, Justicia, Castillo parece retornar hacia el centro.

Pedro Francke aseguró que desde el gabinete defenderán la necesidad de que haya una “separación clara” entre el gobierno del presidente Pedro Castillo y el partido Perú Libre, tras haber jurado al cargo. “Desde el gabinete defenderemos la necesidad de tener una separación clara entre el gobierno y el partido, reconociendo que este es una base política indispensable siempre que la apuesta sea concertar y fortalecer la democracia”, señaló en Twitter. Durante el juramento prometió buscar “un avance sostenido hacia el buen vivir, con igualdad de oportunidades sin distinción de género, identidad étnica u orientación sexual. Por la democracia y concertación nacional, sí juro”, declaró Francke. “El Perú se encuentra en un momento histórico; actuaremos con responsabilidad y en el marco de la democracia. Agradezco al presidente Castillo y al primer ministro Guido Bellido por la confianza depositada en mi persona. Trabajaremos codo a codo con todo el gabinete ministerial”, concluyó.

Desde hacía semanas se daba por hecho que Francke sería el titular de Economía y Finanzas, porque oficiaba de principal asesor del área de Castillo desde la campaña del balotaje del 6 de junio. Desde ese lugar había enviado señales de tranquilidad a los agentes económicos, ya que está bien valorado por todo el arco político. Pero había sido hostilizado abiertamente por la cúpula de Perú Libre, que deseaba el puesto para un economista de izquierda dura.

El presidente tiene el desafío de reactivar una economía fuertemente golpeada por la pandemia, que se hundió 11,12% en 2020, así como acabar con las convulsiones políticas y choques entre poderes del Estado. Esto último luce muy improbable, según analistas locales.

El jueves al mediodía Castillo juramentó al jefe de gabinete, Guido Bellido, investigado por la Fiscalía por “apología del terrorismo” y figura de la cúpula de Perú Libre. Es un hombre de la “línea dura” que responde al caudillo partidario Vladimir Cerrón y que genera rechazo por comentarios misóginos y homofóbicos en Twitter. A la vez, alaba abiertamante a Fidel Castro, y defiende al régimen chavista de Venezuela. Lo mismo hace el resto de la cúpula de Perú Libre.

El jueves a la noche asumieron otros 16 ministros, pero habían quedado vacantes las carteras de Economía y Finanzas, ahora ocupada por Francke, y de Justicia, que estará encabezada por el abogado Aníbal Torres, de 79 años. Esa noche Francke no juramentó con los otros ministros. No se supieron las razones. Luego se reunió por varias horas durante la madrugada del viernes con Castillo. El abogado Aníbal Torres, otro asesor de Castillo, fue nombrado ministro de Justicia. El jueves este jurista de 78 años tampoco juramentó. Los analistas creen que fue por el desacuerdo por el nombramiento del polémico Bellido .Significativamente, ambos se habían retirado del teatro donde se realizó la ceremonia de jura. El gabinete está dominado por Perú Libre, y en menor medida por el socialista Juntos Por Perú (JPP).

Entre las figuras más importantes se destaca el canciller, Héctor Béjar, un sociólogo de 85 años que en la década de 1960 lideró un grupo guerrillero comunista, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), muy próximo a Vladimir Cerrón. La vicepresidenta Dina Boluarte, también de Perú Libre, es la ministra de Inclusión, en un gabinete que está muy lejos de cumplir con la paridad de género y en el que dominan ampliamente los hombres.

Bellido, un factor de inestabilidad

La designación del radical Guido Bellido como jefe de gabinete podría ser un “gol en contra” o una hábil maniobra, de acuerdo con análisis sobre la acción más polémica del mandatario Pedro Castillo en sus primeros días de gobierno.

“Se trata de negociar más de lo que se espera recibir”, comentó el politólogo Roger Santa Cruz, para quien la acción de Castillo podría colocar contra las cuerdas a la oposición conservadora, que tendrá que decidir si censura al gabinete o lo deja pasar para evitar un futuro cierre del Legislativo. En Perú el gabinete es revisado por el Congreso, que da su anuencia o su rechazo a los nombrados.

El catedrático Ramiro Escobar no descarta que se trate de una apertura de juego, pero admite que desde el oficialismo no se ha mostrado la sagacidad que permita deducir que se trate de algo premeditado y no de una simple imposición del fundador y líder de Perú Libre (PL), Vladimir Cerrón. Este es el punto de vista predominante en Perú.

El gabinete de Bellido tendrá que presentarse como máximo en un mes ante el Congreso, en el que el oficialismo tiene una exigua minoría, para pedir un voto de confianza. Si no lo recibe, el equipo tendrá que renunciar y Castillo deberá reemplazarlo. No obstante, el cuchillo tiene doble filo: si el Congreso le niega la confianza a dos gabinetes, el presidente queda facultado para cerrar el Legislativo.

El nombramiento de Bellido generó gran malestar en la mayoritaria oposición parlamentaria y amplios sectores de la opinión pública, pues es investigado por la Fiscalía por “apología al terrorismo”, es poco dado al diálogo, es declarado admirador del modelo cubano, emite opiniones misóginas y homofóbicas y se lo considera un obediente seguidor de Cerrón.

Pero hay grietas en la oposición: algunos parlamentarios salieron a atacar al flamante presidente del Consejo de Ministros, pero otros observaron más cautela a pesar de la “provocación”. Para Escobar, hay cálculos incluso de estabilidad laboral: los parlamentarios no desearán perder sus cargos, como ya les pasó a sus homólogos en el anterior quinquenio.

Santa Cruz potencia aún más ese temor por la posibilidad de que este Congreso, en caso de que ser cerrado, le deje su lugar a una Asamblea Constituyente, otra figura que maneja Castillo y que es rechazada por la oposición y por los constitucionalistas. Las fisuras en la oposición podrían además hacer más difícil que alcance los 87 votos (de 130 congresistas) que necesita para el caso de que quiera destituir a Castillo.

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