Bogotá. — El jefe militar de la mayor guerrilla izquierdista colombiana,
Jorge Briceño, alias “El Mono Jojoy”, murió durante un bombardeo de las fuerzas
armadas, en lo que fue considerado ayer por el gobierno como el golpe más duro al grupo rebelde en
su historia. El fallecimiento de uno de los cabecillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (Farc) y uno de los líderes guerrilleros considerados más sanguinarios, podría acelerar el
desmoronamiento del grupo rebelde más antiguo del continente y obligarlo a buscar un diálogo de
paz.
Unos 400 efectivos apoyados por 25 helicópteros y 30 aviones atacaron
desde la madrugada del miércoles un campamento donde se refugiaba Briceño cerca del municipio de La
Macarena, en el departamento del Meta, una zona selvática y montañosa a 190 kilómetros de Bogotá,
donde aún tienen mucha presencia las fuerzas rebeldes. “Esta es la operación bienvenida a las
Farc”, dijo el presidente conservador Juan Manuel Santos, un ex ministro de Defensa durante
el gobierno anterior de Alvaro Uribe, que mantuvo una línea dura contra la guerrilla y que asumió
el poder en agosto. “El símbolo de terror en Colombia fue dado de baja (ha caído); eso es una
noticia histórica para nuestro país”, agregó desde Nueva York, donde participa en la asamblea
anual de la ONU.



























