Venezuela iniciará el próximo lunes una flexibilización de la cuarentena, vigente desde hace más de dos meses, que implicará un plan por fases para ir hacia una "nueva normalidad relativa, vigilada y protegida''.

Venezuela iniciará el próximo lunes una flexibilización de la cuarentena, vigente desde hace más de dos meses, que implicará un plan por fases para ir hacia una "nueva normalidad relativa, vigilada y protegida''.
"Ya he analizado todos los elementos necesarios para ajustar la vida económica del país'', expresó el presidente Nicolás Maduro la noche del martes. La flexibilización se da en medio de un repunte de los contagios que saltaron más del doble en la última semana para ubicarse en más de 1.234 y 11 fallecidos.
Según dijo el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, un registro de los últimos días muestra que 77,8 por ciento de los contagios son "casos importados" de viajeros que vienen de países vecinos. Agregó que hasta la fecha han ingresado 50.686 personas por los pasos fronterizos de los estados Táchira, Zulia, Apure y Bolívar, donde se han establecido cordones sanitarios para evitar la propagación del virus.
Human Rights Watch y los Centros de Salud Pública y Derechos Humanos de la Universidad Johns Hopkins advirtieron sobre los riesgos que enfrenta Venezuela ante las precarias condiciones de su sistema de salud por la escasez de medicamentos e insumos, la interrupción del suministro de servicios básicos como el agua y la emigración de trabajadores sanitarios. Estimaron que podría haber hasta 30.000 víctimas fatales. "Creemos que las cifras, las estadísticas que proporciona Maduro, son absolutamente absurdas y no son creíbles", aseguró José Miguel Vivanco, director de HRW.
Maduro aseguró también que en los próximos días pondrá en funcionamiento un plan nacional para distribuir combustible en las estaciones de servicio de todo el país, desde hace varias semanas padece una crisis importante de falta de gasolina.



