El Mundo

La mafia que domina Roma se sienta en el banquillo de los acusados

La Justicia abre un megaproceso contra la “Mafia capitale”. Una red de delincuentes, empresarios y políticos de todos los partidos se hacía con las jugosas licitaciones públicas de la city.

Jueves 05 de Noviembre de 2015

Durante años todo fue sobre ruedas: políticos locales y funcionarios de la administración de Roma concedieron contratos a empresas dudosas a cambio de un buen fajo de billetes. La llamada quinta mafia de Italia, "Mafia capitale", después de Cosa Nostra, Camorra, Ndranghetta y Sacra Corona Unita, es acusada de amañar las licitaciones para la gestión de los desechos, el mantenimiento de espacios verdes y la recepción de refugiados, sectores que se benefician de importantes fondos públicos que terminaban en los bolsillos de la red. Pero en diciembre de 2014 y en junio de este año la policía arrestó a decenas de personas en dos redadas y hoy comienza el macroproceso contra la mafia romana. En los 136 días que durará la vista tendrán que comparecer 46 acusados. A un ambicioso ritmo que incluye hasta cuatro días de vista por semana, la jueza Rosanna Ianniello quiere cerrar el proceso en julio de 2016.

Más de un centenar de personajes han sido investigados, entre ellos el ex alcalde de Roma, Gianni Alemanno, de extrema derecha durante su juventud, quien gobernó entre 2008 y 2013, acusado sólo de corrupción y no de pertenecer a la organización criminal. Las interceptaciones telefónicas de la policía descubrieron conversaciones en las que los criminales hablaban sobre los negocios que hacían con los servicios sociales y, en especial, con la acogida de refugiados, porque "con los inmigrantes se gana más que con la droga", según dijeron ellos mismos.

"El Tuerto". Se considera que el capo de la banda es el antiguo terrorista neofascista Massimo Carminati, conocido como "Il Nero" (El Negro) o "El Tuerto", ya que perdió un ojo en un tiroteo con la policía en 1981. Incluso llegó a denominarse a sí mismo "Re di Roma", rey de Roma. Carminati, de 57 años, fue arrestado el 2 de diciembre de 2014 y actualmente está recluido bajo estrictas condiciones en una cárcel de Parma. Allí permanecerá también durante el proceso, en el que sólo podrá participar a través de videoconferencia. De la misma forma se procederá con el empresario Salvatore Bruzzi, conocido como el "rey" de las cooperativas, nacidas con buenos propósitos para administrar casas de acogida para madres o huérfanos, o centros de inmigrantes, pero con el solo objetivo de hacer fortuna gracias a la red de corrupción que habían conseguido tejer en el ayuntamiento. Otros 14 acusados considerados peligrosos, entre ellos el ex terrorista de derechas Riccardo Brugia, comparecerán a partir de la segunda jornada del proceso, el 9 de noviembre. Y es que tras el inicio, que tendrá lugar en la Piazzale Clodio de Roma, el proceso se trasladará a las afueras, a una sala conocida como "búnker" de la prisión de Rebibbia. Se trata del mismo lugar en el que ya se juzgó a terroristas de la Brigada Roja.

El caso estalló en diciembre de 2014, con la detención de 37 personas, entre ellos Carminati, el temido matón, también amigo de juventud del ex alcalde Alemanno, quien manejaba los hilos del ayuntamiento.

La gente del montón. La capital italiana descubrió el poder de "la gente del medio", como la llamó Carminati, la gente del montón, empleados, funcionarios, algunos dirigentes de empresas municipales, que se asociaban sin problemas ni grandes diferencias políticas para robar a Roma. Entre los nombres más conocidos de esa franja de perfectos desconocidos que se enriquecían con el dinero destinado a los más pobres figuran Luca Gramazio, representante en el ayuntamiento del partido del ex premier Silvio Berlusconi y Mirko Coratti, ex presidente del consejo municipal de Roma, miembro del Partido Democrático (PD, izquierda), en el poder con Matteo Renzi. En junio, la fiscalía romana extendió la investigación a otras 44 personas involucradas en un complejo sistema de intercambios de favores que incluía sobornos, contratos de trabajo a parientes y amigos y adjudicación de viviendas.

Para el experto en mafia Federico Varese, se trata de un proceso muy importante. "Mostrará lo unidas que estaban la política y el crimen en Roma", dijo. "Creo que sacará a la luz un sistema de corrupción profundamente anclado en el que estuvieron involucradas tanto la derecha como la izquierda". Sobre todo podría ser incómodo para la izquierda, es decir, para el Partido Democrático (PD) del premier Matteo Renzi. Y es que los partidos de derechas, que apoyaban al ex alcalde Alemanno, ya tienen fama de corruptos.

Aun así, Varese ve diferencias respecto a los procesos de la mafia contra la Cosa Nostra en Sicilia, cuyas sangrientas guerras dejaron cientos de muertos. Según el informe de la Dirección Antimafia, en el caso de la "Mafia Capitale" se trata de asociaciones sin relación con bandas arraigadas en el sur de Italia. Actuaba en dos niveles, uno criminal y otro empresarial, y evitando el uso excesivo de la violencia.

Pero la mafia también tiene muchas caras en Roma. En agosto, el clan familiar de Casamonica dio que hablar durante el entierro de su líder, Vittorio. Un carruaje con seis caballos llevó el féretro hasta la iglesia, mientras desde un helicóptero llovían pétalos de rosa sobre la comitiva fúnebre. Y una orquesta con tubas y trombones tocó la melodía de "El Padrino".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS