Las palabras de descargo ante la justicia de Paraguay de Viviana Rosalith Carrillo, quien diez años
atrás comenzó una relación con el ex obispo de San Pedro -hoy presidente paraguayo-, Fernando Lugo,
conmovieron al tribunal. Lugo reconoció ayer la paternidad de un nene de dos años concebido de ese
romance.
"Fui seducida con bellas palabras cuando tenía apenas 16 años, cuando coincidimos en la
vivienda de mi madrina Edyth Lombardo de Vega, en Chore, departamento de San Pedro, donde Fernando
Lugo se quedaba a dormir", dijo la mujer quien dos años atrás tuvo un hijo del mandatario
paraguayo.
Lugo, quien durante el tiempo que mantuvo su vínculo con Viviana Rosalith le prometió que
abandonaría su condición de sacerdote y sus responsabilidades como obispo, reconoció ayer en
conferencia de prensa lo que ya se había transformado en un escándalo en la vida política de
Paraguay.
"Siendo muy joven aún, aproximadamente en el 2000, al tiempo que realizaba mi preparación
para realizar mi confirmación dentro de la religión católica en la cual fui bautizada por mis
padres, conocí al Obispo Fernando Lugo en el Departamento de San Pedro, de donde soy originaria;
cuando vivía en la casa de la señora Edith Lombardo de Vega", consta en el expediente judicial.
El texto prosigue: "Todo se inició una vez cuando le llevé las ropas de cama a su habitación,
y al preguntarle si necesitaba algo más, él me dijo que sí, que a mí era a quien él necesitaba,
siendo a partir de ese momento constante su acoso, hasta que debido a mi corta edad e
inexperiencia, fui seducida por su forma de hablar" y agrega que fue Lugo "su primer y único
hombre".





























