El Vaticano intervino ayer en el escándalo por prostitución de menores que envuelve al premier Silvio Berlusconi. La Santa Sede pidió “más moralidad y más legalidad” al jefe del gobierno italiano, quien habría prostituido a una menor de 17 años el año pasado, según la imputación que le hace la Justicia.
El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, respondió a una pregunta del periodismo que compartía la preocupación mostrada por el presidente de la República, Giorgio Napolitano sobre el caso, y agregó que “la Iglesia invita a todos, sobre todo a los que tienen una responsabilidad pública en cualquier sector administrativo, politico o judicial, a tener y asumir un compromiso con una moralidad más fuerte, con un sentido de justicia y legalidad”. La intervención de la Iglesia, sin embargo, ha sido vista como tibia y tardía por algunos medios. El escándalo estalló hace ya una semana, cuando la fiscalía de Milán acusó formalmente a Berlusconi por el “caso Ruby”, apodo de la joven marroquí que lo habría frecuentado en su mansión el año pasado, cuando tenía 17 años. El cardenal Bertone recordó al respecto que el diario del vaticano, L’ Osservatore Romano, publicó una nota que recogía la molestia del presidente Napolitano sobre el tema. “La perturbación del presidente también es nuestra”, comentó ayer Bertone. Las palabras del cardenal tienen un peso específico muy fuerte: es el “número dos” de la jerarquía vaticana. También el diario Avvenire, de los obispos italianos, mantiene un alínea editorial muy crítica sobre el nuevo escándalo del premier.
El caso es que Berlusconi aparece cada día más arrinconado por las críticas, mientras su posición política y judicial se vuelve muy compleja de sostener de cara al futuro.
En tanto, Napolitano volvió a intervenir indirectamente sobre el escándalo, al pedir “a las fuerzas políticas, sociales, a cada ciudadano, mayor sobriedad en sus comportamientos individuales y colectivos”.
El aliado de Berlusconi, Umberto Bossi, replicó al Vaticano. “Para ellos es más fácil hablar porque no los controlan como a Berlusconi”, comentó a los periodistas. Sobre el caso Ruby, dijo que “seguramente los fiscales han exagerado. Berlusconi se siente inocente y agredido por la magistratura”.






























