El Mundo

Acusarían al autor del doble atentado de crímenes contra la humanidad

La Justicia noruega podría juzgar a Anders Behring Breivik, el confeso autor de las dos masacres cometidas el viernes en Noruega, por crímenes contra la humanidad. Ayer comenzó a difundirse oficialmente los nombres de las víctimas del doble atentado.

Miércoles 27 de Julio de 2011

Oslo. - La Justicia noruega podría juzgar a Anders Behring Breivik, el confeso autor de las dos masacres cometidas el viernes en Noruega, por crímenes contra la humanidad. Ayer comenzó a difundirse oficialmente los nombres de las víctimas del doble atentado perpetrado por el joven ultraderechista e islamófobo. El fiscal Christian Hatlo podría recurrir al párrafo 102 del código penal que contempla bajo el título de "crímenes contra la humanidad", los "ataques sistemáticos contra la población civil" por sus convicciones políticas. Con este recurso, podría condenarse al atacante a hasta 30 años de prisión. El máximo aplicado hasta ahora por la Justicia noruega para delitos de terrorismo es de 21 años.

El ministro de Justicia, Knut Storberget, no quiso comentar esa posibilidad. Breivik justificó los ataques que dejaron al menos 76 muertos en la isla de Utoya y en Oslo alegando que quería golpear lo más fuerte posible al partido socialdemócrata que gobierna el país. La mayoría de las víctimas eran adolescentes que visitaban el campamento de verano del Partido Laborista.

Estrecha vigilancia. El agresor, de 32 años, permanece bajo custodia policial en Oslo y está siendo evaluado por dos psiquiatras en prisión, que investigan sus facultades mentales. "Es mantenido bajo vigilancia permanente ante el temor de que intente suicidarse", aseguró ayer el portavoz de la policía de Oslo Pal Hjort Kraby. El vocero agregó que el autor confeso de los atentados impuso condiciones a la policía para declarar sobre posibles coautores. "Fueron distintos requisitos. Algunos de ellos imposibles de cumplir", afirmó. Durante los interrogatorios policiales y ante el juez dijo que hay otras dos "células" con las que actuó en conjunto. El autor confeso habría pedido acceso a su propia computadora con su manifiesto de 1.500 páginas así como a la enciclopedia online Wikipedia. Además, sólo quiere permitir que lo estudien psiquiatras extranjeros. Según el vocero policial, Breivik, detenido en un lugar secreto, puso requisitos en cuanto a la comida. El juez a cargo ordenó ocho semanas de prisión preventiva, las primeras cuatro con completo aislamiento, salvo su abogado defensor y la policía.

Tomó drogas. Al respecto, el abogado defensor dijo ayer que Breivik está "loco", aunque expertos creen que eso difícilmente lo salvará de una severa condena. "Todo el caso indica que está loco. Tomó drogas para sentirse eficiente y despierto antes de la masacre", dijo Geir Lippestad. Sostuvo que su cliente "no demuestra signo alguno de piedad" y posee una "visión nada realista del mundo", con lo que evidenció que su estrategia de defensa se centrará en sostener la tesis de la incapacidad mental. Breivik podría negarse a esta posibilidad porque cree ser "el único que entiende la verdad", según explicó su abogado, que agregó que el asesino había dicho que formaba parte de una red anti-Islam que tiene dos grupos en Noruega y varios más en el extranjero. Pero los investigadores noruegos han puesto en duda esas afirmaciones.

Detonan explosivos. Ayer la policía detonó de manera controlada más explosivos hallados en la finca del asesino en la localidad de Asta, a 160 kilómetros de Oslo.

Mientras, comenzó ayer la difusión oficial de los primeros cuatro nombres de las víctimas fatales de los atentados. Aunque sólo se facilitarán los nombres, edades y lugares de residencia, el anuncio probablemente traiga consigo una conmoción colectiva adicional a un país ya de por sí entristecido. De la lista inicial de los nombres de los fallecidos, tres correspondían al atentado explosivo en Oslo y una a la matanza en la isla de Utoya. El resto de los nombres de las 76 víctimas se dará a conocer en los próximos días, según vayan siendo identificadas y sus muertes comunicadas a sus familias.

Descargo policial

El ministro de Justicia Knut Storberget rechazó las críticas de que la policía reaccionó demasiado lento al tiroteo al decir que su trabajo fue “fantástico”. Un equipo del cuerpo de asalto tardó más de una hora en llegar a la isla de Utoya. El ministro también negó que la policía hubiera ignorado las amenazas de fanáticos de extrema derecha en Noruega. “Rechazo las sugerencias de que no hayamos tenido a la extrema derecha bajo el microscopio”, señaló.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario