La secundaria de la Escuela Marcelino Champagnat cumplió ayer diez años de vida.

La secundaria de la Escuela Marcelino Champagnat cumplió ayer diez años de vida.
“La acción y la propuesta educativa marista tiene que ver con su ADN. El mismo siempre surge desde una experiencia de solidaridad, siempre precede o antecede a una acción educativa, una decisión pedagógica, un proyecto fundacional, un hecho que tiene que ver con la solidaridad”, destaca Roberto Fleba, director y profesor de historia de la Escuela Nº 3161, de Rueda al 4500.
Es en el marco de ese espíritu marista que el director Fleba explica que hace aproximadamente treinta años llegaron los primeros jóvenes y las primeras familias maristas a la zona oeste de la ciudad, a trabajar con los vecinos de los barrios Triángulo, La Boca y Villa Banana, “impulsados por un espíritu solidario de querer brindar los primeros servicios de tipo sanitarios, alimenticios y civiles a los niños, jóvenes y familias de estos barrios”.
“Impulsados por este espíritu, hace 26 años se fundó la Escuela Primaria Marcelino Champagnat. Desde allí se creó lo que se llamaba en esa época el tercer ciclo de la EGB, el octavo y el noveno año, siempre con un espíritu de inclusión en clave de derecho y con un espíritu educativo que tiene que ver con dar lugar a los niños y jóvenes más vulnerados”, agrega el director de la secundaria.
Precisamente para esos chicos “que se quedaban afuera del sistema educativo, que no tenían lugar en las escuelas públicas y privadas de la zona, que el sistema miraba hacia otro lado y no podían ingresar o repetían incansablemente” —agrega Fleba— se crea el espacio del octavo y el noveno, o tercer ciclo de la EGB dentro de lo que era la Escuela Primaria Nº 1422.
En esa sintonía se da lugar a los talleres de formación laboral para niños, niñas y jóvenes del tercer ciclo de la escuela, “que se hacía inclusiva hacia los adolescentes del barrio.
Así fue como hace diez años, por una decisión pedagógica para garantizar y ampliar los derechos con la obligatoriedad de la escuela secundaria, es que se crea la Escuela Secundaria Nº 3161 Marcelino Champagnat.
“Junto con la escuela secundaria se ampliaron los derechos de las jóvenes madres. Y por eso se crea y funda el proyecto que da lugar al jardín maternal, prácticamente único en Rosario, para dar lugar a las alumnas madres, con el propósito de que no queden fuera del sistema educativo por ser madres”, apunta Fleba.
“Hoy con alegría y orgullo —dice el director— podemos decir que son diez años de vida, de inclusión y fraternidad. Y esperemos que esto continúe y siga creciendo en amor, en desafíos educativos y de proyectos que tengan siempre la perspectiva de los jóvenes del barrio para que puedan cumplir uno de los principales sueños: terminar la escuela secundaria”.




Por Nicolás Maggi