Educación

Matemática con pasión de escuela pública

Milton Casas (15) cursa en el Secundario Las Heras. Fue distinguido en la OMA y aspira al Mundial de la disciplina

Sábado 09 de Diciembre de 2017

Milton Casas tiene 15 años, estudia en la Secundaria Nº 434 Las Heras, es violinista y toca la guitarra en el grupo de folclore Mate Gaucho que formó con unos amigos. Y además disfruta resolviendo problemas matemáticos. En la última Olimpíada Matemática Argentina (OMA) recibió una mención de honor, un premio que le abre la puerta para participar en el mundial de la disciplina que será en Rumania en 2018. La historia de Milton es diferente a las más conocidas de otros chicos olímpicos: es de los pocos alumnos de una escuela pública provincial que alcanzó este logro. Hay que saber que estas competencias no reciben ni apoyo ni financiamiento del Estado, todo se hace a pulmón y a pura voluntad de los docentes que entrenan.

Todos los años, la profesora Susana García pasa por los salones de la escuela de Falucho al 200 contando en qué consisten las olimpíadas de matemática y proponiendo que se sumen a este desafío. El año pasado, Milton aceptó esta invitación y se anotó. Dice que fueron sus compañeros quienes les dieron el empujón que necesitaba: "Me incentivaron, me dijeron que tenía oportunidades". Llegó hasta la intercolegial. Ahí descubrió que estos certámenes eran un reto al ingenio y este año fue por más.

Mientras sube las escaleras de su escuela, buscando un salón libre donde hacer las fotos para la entrevista con La Capital, cuenta que cuando llegó a la instancia provincial de la OMA, conoció en el viaje a Venado Tuerto —sede de ese certamen— a un grupo de chicos del Politécnico. "Nos hicimos amigos y me invitaron a entrenar con ellos", repasa agradecido y feliz de ese encuentro. Milton sumó a las clases de su profesora Susana esos aprendizajes compartidos con otros estudiantes. En noviembre pasado compitió en la nacional de la OMA, que reunió a chicos de todo el país, en La Falda, provincia de Córdoba.

"Empecé probando para ver cómo era la olimpíada, me di cuenta que era interesante, me gustó. Lo que te propone son problemas que te desarrollan en forma personal. Me ponen presión en cada prueba, son ejercicios de razonamiento lógico, donde no hay una sola solución", dice Milton sobre cómo disfruta de esta propuesta.

En la nacional de la OMA Milton aprobó las pruebas y además recibió una mención de honor por su desempeño. Ese logro le abre la puerta para rendir un examen selectivo, que decide qué estudiantes integrarán los equipos argentinos para competir en las olimpíadas del Cono Sur, Iberoamericana o la Internacional de Rumania. "Voy a estudiar en el verano para estas pruebas. Si me va bien, voy a pensar a cuál voy", confía de cuáles son sus planes para las vacaciones.

En el día a día de Milton, además de hacerse tiempo para la matemática, también cuentan el ajedrez (el año pasado fue finalista del torneo Grand Prix de la Asociación Rosarina de Ajedrez) y la música: integra como violinista la Orquesta de Ludueña —esta noche tocan en el teatro El Círculo— y como guitarrista el grupo de folclore Mate Gaucho, que formó hace unos seis años con otros dos amigos y una amiga. Ahora están poniendo todo el esfuerzo para llegar al pre Cosquín. La Biblioteca Popular Gastón Gori (Juan José Paso al 7900) les facilita el espacio para los ensayos. "Me gusta una diversidad de géneros musicales, además del folclore, todo lo que es rock y el rap, aunque no me gusta llamarlo así, porque en realidad es recitación, con ritmo y poesía", discurre sobre sus preferencias. De paso, agradece el libro que le acercó una profesora de literatura cuando se enteró que le gustaba leer y resolver problemas: Crímenes Imperceptibles, de Guillermo Martínez.

En La Falda se encontró con otros chicos de su edad que estaban en el ingreso del hotel a pura guitarreada. Sin demasiadas presentaciones, dejaron por un rato de lado los números y pusieron manos a las cuerdas. "Nos encontramos con la música. Fue algo muy bueno", describe de ese día.

Milton musica

Milton vive en barrio Larrea con su mamá, su papá y su hermano Nicolás de 7 años. "Todos me apoyan en lo que hago", cuenta con naturalidad al hablar de su familia. Y se pone orgulloso cuando repasa el acompañamiento que le da su secundario: "No soy el único protagonista de esta competencia, más bien el representante. Hay todo un trabajo que se hace aquí para que yo vaya a la olimpíada y pueda desempeñarme. Es un esfuerzo. Yo trato de representar a la escuela en lo que se pueda, me gusta sentir eso y hacerla importante".

La figura más visible que acompaña los logros de Milton es la profesora de matemática Susana García, además de tutora académica. También enseña en el Don Bosco de barrio Ludueña y en la Cárcel de Mujeres. Entre clase y clase, se las ingenia para organizar el certamen escolar de la OMA y seguir de cerca a quienes aprueban etapas y siguen en carrera. Así fue con Milton. "Cuando no tiene una actividad extra viene a las consultas, hasta ha venido en el turno vespertino (la escuela Las Heras tiene tres turnos), se sienta a un costado del salón, y mientras doy clase, me hago un momento para corregir los ejercicios. También tiene mi número de celular, entonces cuando no entiende algo me manda la foto y así vamos aprendiendo". La ingeniería de trabajo que describe la profesora ilustra a la perfección cómo deben arreglárselas las escuelas públicas de la provincia para participar de las olimpíadas.

Estas escuelas estatales no disponen de horas específicas como en el Politécnico (depende de la Universidad Nacional de Rosario). Datos que permiten entender en parte por qué son recurrentes los olímpicos premiados de colegios universitarios o algunos privados.

"La escuela nos acompaña en todo", reconoce la docente. Pero el apoyo del Ministerio de Educación provincial es nulo. Ni siquiera el supervisor del circuito escolar, le otorgó una licencia para viajar a la OMA. Los traslados, estadía y comida salieron del bolsillo de la docente, la familia del estudiante y la cooperadora escolar. "Hasta mis compañeras se ofrecieron a hacer una «vaquita» para el viaje a La Falda". En ese hacer números para garantizar la participación, consiguieron la promesa de un subsidio municipal y de dos diputados (Jorge Henn y Carlos del Frade) para ayudar en estos gastos. "No queda otra que poner pasión en lo que hacemos", opina Susana y Milton, su alumno olímpico, la acompaña con su mirada.

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Más estudiantes santafesinos premiados en la OMA nacional

En la 34º Olimpíada Matemática Argentina realizada en noviembre pasado, en La Falda, Córdoba, por Santa Fe resultaron premiados Julián Cabrera (Politécnico), primer subcampeón del nivel 1.

Las menciones fueron para Milton Casas; Fausto D'Aloisio Olivares (Colegio Sagrada Familia, Casilda); Máximo Savogin (Industrial, Santa Fe) y Jeremías Vaillard (Técnica 681, Humboldt), todos del primer nivel.

En el nivel 2, los reconocimientos fueron para Francisco Agretti (Industrial, Santa Fe); Federico Bersano (San Patricio, Rosario); Renzo Cataldi (Colegio 8.082, Berabevú); Franco De Rico (Politécnico); Francisco Gil (Politécnico); Francesco Mozzatti (Politécnico); Fausto Panero (Colegio San Pablo, Villa Constitución) y Fulvio Todone (Politécnico). Y en el nivel 3, para Lucas Brugevin (Industrial, Santa Fe); Juan Cruz De La Torre (Colegio Los Arroyos, Rosario); Lucas Díaz (Politécnico) y Nicolás Rooney (Escuela de los Padres, Venado Tuerto).

Las olimpíadas matemáticas se dividen en niveles de participación de acuerdo a las edades de los estudiantes. Más datos de estos certámenes en el sitio: www.oma.org.ar.

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Preparación extra

"Es bastante raro que lleguen chicos de escuelas públicas a la instancia final de las olimpíadas nacionales, que se destaquen, salvo que sean de las que dependen de la Universidad (como el Politécnico)", dice la secretaria Regional de la OMA, Natalia Ferrari. Explica que, por lo general, no es común que las escuelas públicas provinciales tengan una preparación extra, necesaria para las pruebas olímpicas.

Analiza que el entrenamiento de los alumnos olímpicos de los establecimientos públicos no universitarios, depende del apoyo extra que pueda ofrecer un docente o del que puedan solventar sus familiares. Eso marca la diferencia a la hora de sumarse y aprobar estas competencias. "Además —agrega Ferrari— hay que tener en cuenta que muchas escuelas privadas y las que dependen de la Universidad tienen la posibilidad de contratar a un ex olímpico para este entrenamiento".

Señala que no todo profesor o profesora de matemática está preparado para acompañar en los certámenes. que requieren de una formación diferente. "Todos los años recibo un montón de consultas pidiendo talleres abiertos a las escuelas, y cuando los organizamos se agradecen un montón", comenta para graficar el interés por capacitarse.

Durante las instancias olímpicas, los docentes que acompañan a sus alumnos, asisten a seminarios y cursos de formación. "Son capacitaciones muy valiosas, pero a veces es difícil obtener el reconocimiento ministerial, está faltando ese apoyo", destaca. Hasta hace dos años, los profesores contaban con una resolución que les reconocía la inasistencia y permitía poner reemplazantes para acompañar a los estudiantes. Ya no existe esa posibilidad. Tampoco las olimpíadas cuentan con financiamiento del Ministerio de Educación de la Nación ni de la Provincia: "Nos sentimos desamparados. Tener un pequeño apoyo del Ministerio vendría muy bien. Hay escuelas públicas que nos dicen que lamentablemente no pueden participar" por estas razones.

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