Un relevamiento realizado sobre un universo de 1300 casos, advierte que el 8,7 por ciento de los niños y adolescentes rosarinos en edad escolar no pudieron en marzo anotarse en ninguna escuela. Y que de ese número, casi la mitad —el 45,2%— no encontró cupo en escuelas de su radio.
Los datos surgen de un informe de la Secretaría de Educación del Movimiento Evita de Rosario, en el marco de una campaña casa por casa realizada durante el mes de marzo, con el inicio de las clases. Bajo la consigna “Todos a la escuela”, la idea fue conocer de primera mano la situación educativa de niñas, niños y adolescentes, y realizar un seguimiento de sus trayectorias educativas. Sobre todo para saber si este año pudieron o no regresar sin problemas a la presencialidad de la escuela.
Maitén Ferreyra, secretaria de Educación del Movimiento Evita, dijo que los indicadores surgen a partir de una inquietud de potenciar el trabajo social que desarrollan en el territorio. “Para fortalecer nuestros espacios y la dinámica de los talleres que dictamos necesitábamos información, pero no hay datos disponibles sobre la situación en pospandemia”, sostuvo la referente del Evita, una organización que cuenta actualmente con una treintena de centros de apoyo escolar ubicados en distintas barriadas de la ciudad, como La Lagunita, Saladillo y Moderno, entre otros.
Entre otros números, el estudio señaló que el 45,2 por ciento de los niños y jóvenes no pudieron ingresar este año al circuito escolar porque no encontraron escuela en su radio, al 25,8% se le rechazó la inscripción por no pertenecer al radio, al 19,4% lo pusieron en lista de espera y el 9,6% se enfrentó a otro tipo de dificultades.
En cuanto a la preocupación de las instituciones ante la deserción, el 54,5 por ciento de los encuestados señaló que no fue contactado por ninguna autoridad ni escolar ni ministerial. El estudio indica también que siete de cada diez padres encuestados manifestó no dar abasto con las tareas escolares, recalcando la necesidad de contar con asistencia de terceros para el acompañamiento de sus hijos.
“Nos resulta indispensable seguir sosteniendo y fortaleciendo los más de treinta espacios educativos comunitarios que tenemos en la ciudad, y así poder garantizar el vínculo con las instituciones como un derecho fundamental, para que en cada barrio podamos seguir acompañando las trayectorias educativas de los pibes y las pibas” apuntó la dirigente del Evita.