Tenían 11 años cuando escribieron sus textos. Los trabajaron en un taller literario, los pulieron hasta que este año los publicaron en ediciones artesanales. Cosidos y pegados uno a uno, con stickers y enlaces digitales interactivos. Las reflexiones de una chica sonámbula y las aventuras de un niño son los temas que abordan los primeros dos títulos de la colección Galaxia Remolino, publicados por la editorial Leí Bailemos. Sus autores —Mariana Paez y Antonino Pombo Codina— hablan de cómo construyeron sus relatos, de su pasión por la saga de Harry Potter y de lo que despierta en ellos la pulsión de la escritura.
Antonino y Mariana participaron —junto a otros chicos— de un taller virtual a cargo de Julieta Benedetto. Un espacio de pura creación, de lectura y escritura. “Cuando abro el taller contacto a personas que había conocido y sabía que tenían interés en leer y escribir, y ese fanatismo por los libros”, dice Julieta, quien estudió comunicación social en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y en talleres literarios con Alma Maritano. Además dicta talleres virtuales de ciencia ficción para adultos en la Universidad Autónoma de México (Unam).
Fue precisamente en ese taller con chicos donde Julieta incentivó a Mariana a escribir sobre ciertos episodios de sonambulismo que había vivido. “No es fácil escribir a pedido y ella pudo llevar adelante esta propuesta de una forma muy creativa, con humor y misterio”, dice la tallerista.
Así nació ¡Sonámbula en la web!, un libro que Mariana escribió cuando tenía 11 años. “Me pareció bueno contar un poco sobre todo esto, porque era medio extraño para mí y podría ser interesante para una lectura”, dice la joven oriunda de Carcarañá. La autora cuenta que la protagonista es una chica preadolescente —también llamada Mariana— que cuenta en un blog lo que vive cada noche al dormir y cómo esto influye en su familia y en sus amistades. La pandemia del Covid-19 también se hace presente en el relato, influyendo incluso en estos episodios. Al tener una estructura de blog, al final de cada capítulo hay comentarios de supuestos lectores que acompañan a Mariana en ese tránsito, hasta llegar a un final inesperado.
“¿Qué hago a la noche? Hablo, digo cosas repetidas o que quiero contar y no me animo, me levanto y camino, y hasta canto mis canciones preferidas. Si a vos te pasa, te parecerá algo común de tu vida. Pero si no lo tenés y lo sentís extraño, quedate tranquilo y tranquila, mayormente lo tienen los niños y niñas en ciertas edades y no es nada malo. Es algo que pasa”, dice Mariana —el personaje— al comienzo del libro. En varias partes de la obra, el texto es acompañado por un código QR que deriva hacia videos, canciones y hasta la película La sonámbula, de Fernando Spiner.
Desde hace un año Mariana tiene además una cuenta de Instagram —@creatividad_y_libros — donde publica recomendaciones de textos, tips y debates sobre la lectura. “Lo uso como inspiración —dice—, para tratar de que más gente lea y después me di cuenta que había una comunidad de bookstagram, con muchísima gente que habla sobre libros”. En la adolescente de Carcarañá la escritura está presente desde que era muy chica, incluso desde que tenía 5 años. Con una sonrisa recuerda que empezó haciendo cuentos infantiles que luego se los vendía a sus familiares. Con el tiempo llegarían otras lecturas que —admite— la hicieron enamorarse de las letras. La saga de Harry Potter, los Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga y el Diario de Ana Frank la inspiraron a profundizar su escritura. Ahora está leyendo La reina roja, una historia fantástica de Victoria Aveyard. “Lo que me atrae de poder escribir —dice— es que cuando alguien lee estos mundos te llegan y me parece muy interesante dar lo mismo, es como devolver un favor a la literatura. Y yo se lo devuelvo quitando una sonrisa del lector”.
Dos libros de misterios y aventuras con voces de las infancias
Un diario de aventuras
“Sábado 4 de julio. ¡Al fin llegó el fin de semana! Voy a quedarme en piyama todo el día si puedo. Bajé y toda la familia estaba desayunando en puro silencio, hasta que al fin papá dijo que nos íbamos a ir al campo por el fin de semana. Empecé a reírme a carcajadas, y le dije que era una muy buena broma. Pero papá no tenía cara de chistoso. Me dijo que no era broma, y que me preparara una mochila únicamente con las cosas esenciales”, escribe Antonino Pombo Codina en el Diario de Facundo, su libro publicado por Leí Bailemos. Toni eligió leer este fragmento porque dice que se parece mucho a él: “Me gusta dormir mucho los fines de semana cuando puedo y se ve que a mi familia no”.
Toni vive en Rosario y al igual que Mariana escribió su texto cuando tenía 11 años. Un diario sobre la vida de un nene de 7º grado que comparte momentos con amigos y con su familia, aunque como dice “a veces no le hacen la vida muy fácil, porque hay cosas que quiere hacer y no lo dejan”. En el momento de su escritura estaba leyendo El diario de Greg, de Jeff Kinney y lo usó de inspiración, aunque también reconoce el aporte de situaciones graciosas que vivía en su hogar.
Pero el Diario de Facundo no es su primer texto. Los cuentos Los sonidos de los animales y Leche en tus zapatillas están entre sus primeros escritos. “Me gusta poder crear mi propia historia, que no sea siempre leerla sino poder crearla yo, jugar con las palabras y que salga lo que salga”, dice Toni. En el Diario de Facundo también hay cuadraditos con códigos QR para acceder a música, videos, juegos y a la película La boya, de Fernando Spiner, un filme que transcurre en Villa Gesell, el lugar favorito del protagonista.
Los libros de Harrry Potter también figuran entre los preferidos de Toni. También Asesinato en el Orient Express, de Agatha Christie, que se lo recomendó su tía. Por estos días de fin de año se encuentra leyendo la tercera parte de El Eternauta, de Héctor Oesterheld.
Dos libros de misterios y aventuras con voces de las infancias
La voz de las infancias
El Diario de Facundo y Sonámbula en la web son los primeros títulos de Leí Bailemos, que se presenta como una editorial experimental que combina tecnologías digitales y artesanales. El proyecto está integrado por Maige Lozza y Julieta Benedetto, quienes pensaron y concretaron el sueño de una literatura escrita por y para chicas y chicos.
“Hay un buen semillero, porque nos basamos en la idea que no existe una edad para escribir. Entonces, darle espacio a las producciones de escritores y escritoras de estas edades para nosotras era importante, porque que el libro exista hace que ese archivo no se pierda, porque sino generalmente los escritos de la infancia terminan perdidos y se les quita el valor que tienen”, dice Julieta.
Maige estudió comunicación en la UBA, fue docente de secundaria y tuvo una librería de libros infantiles. “Siempre tuve la idea de este proyecto, me parecía muy lejano. De repente se dio y fue maravilloso que se pueda concretar”, señala Maige, para quien “las infancias y adolescencias tienen un montón de cosas para contar, con una perspectiva distinta y mucha libertad en la escritura”.
“Nuestro punto de partida —dicen— es dar lugar en el campo editorial a las voces de niñas, niños y adolescentes, para que cuenten desde sus perspectivas y con sus propias palabras el mundo que habitan”, con el deseo además “de incentivar tanto la lectura como la escritura desde edades tempranas y que otros chicos y chicas, al verlo puedan soñar y ponerse a trabajar en sus propias escrituras”. Para conseguir los libros de Toni y Mariana escribir a [email protected] o visitar el Instagram @lei_bailemos_ediciones.