Caracas. - Venezuela se mostró ayer conmocionada ante la revelación que hizo el jueves a la noche Hugo Chávez por televisión, de que padece un cáncer y se está tratando en Cuba. Chávez volvió ayer a mostrarse por televisión desde Cuba, donde presidió una reunión. Chávez no ha delegado sus poderes, en una medida muy criticada por la oposición, dado que el presidente no sólo está enfermo sino que además no se halla en el país. Chávez enfrenta una situación interna difícil, con su popularidad en caída y ya lanzado a buscar una nueva reelección a fines de 2012.
Chávez admitió en su mensaje televisivo del jueves a la noche que le extirparon un tumor y que le hallaron células cancerígenas. Empero, no existe aún un informe médico oficial, ni en Venezuela ni en Cuba. El vicepresidente Elías Jaua afirmó ayer que Chávez, de 56 años, sigue a cargo del Ejecutivo y no hace falta sustituirlo. La Constitución establece que, en caso de imposibilidad física, el mandato debe ser completado por el vicepresidente. Pero la Constitución parece habilitar al presidente a ejercer su mandato desde el exterior (artículo 18), como está haciendo Chávez desde hace 20 días. La oposición también criticó la falta de transparencia informativa desde el inicio del episodio, el pasado 10 de junio. Ramón Guillermo Aveledo, líder de la alianza opositora Mesa de la Unidad, comentó que "si desde el comienzo se hubiese dicho la verdad no se hubieran generado la angustia e incertidumbre causados.
En cualquier caso, el vacío de poder se hace evidente en Venezuela, un país acostumbrado desde 1999 a vivir a la sombra de Chávez. Jaua es una figura muy ligada al mandatario, pero débil, y el resto del gabinete también es visto como compuesto por personajes sin peso político suficiente como para sustituir a Chávez. Este ya había anticipado que se postularía para lograr una nueva reelección el año próximo.
La Constitución indica que al vicepresidente lo elige el propio jefe de Estado, y, por consiguiente, podría cambiarlo. Otro factor adicional que la Constitución venezolana introduce en la cuestión sucesoria es el artículo que dispone que el vicepresidente "no podrá tener ningún parentesco de consanguinidad" con el presidente. Con esto, Adán Chávez, hermano del presidente que ganó relieve público desde la enfermedad del mandatario, no podría calificar para vicepresidente en lugar de Jaua. Pero sí podría postularse para las elecciones de 2012, en caso de que la enfermedad de Chávez se agravara. El cargo de vice, desde que fue reinstaurado en 1999, ha sido ocupado por siete personas.
Con el paso de las horas, se hacen evidentes las pujas entre integrantes del gobierno, del partido oficialista y las fuerzas armadas. De puertas para afuera, esos tres núcleos del poder chavista hacen un coro de unidad detrás de Chávez, y ayer se organizaron pequeñas manifestaciones de sus seguidores en Caracas y otras ciudades.
Desde Cuba volvió a verse a Chávez por televisión. En una grabación, conversa en una mesa con el canciller Nicolás Maduro, su hermano Adán y el general Henry Rangel Silva. Se lo ve más delgado pero con buen semblante, voz enérgica y hablando de diversos temas. El video fue grabado el miércoles pasado según la agencia Ansa.
Mensajes de solidaridad. Chávez recibió ayer una larga lista de mensajes de apoyo de sus colegas latinoamericanos. "En los momentos difíciles por los cuales todos pasamos es importante no sólo el cuidado de los médicos sino nuestro coraje personal y la solidaridad de los amigos", dijo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien fue tratada por un cáncer linfático en 2009. El mandatario paraguayo Fernando Lugo, quien también fue tratado por un cáncer, le envió "mi solidaridad fraterna, nuestra experiencia de optimismo, fe y fortaleza para sobrellevar estos momentos y los que seguirán, en la seguridad de una recuperación plena". El boliviano Evo Morales, el más firme aliado de Chávez, aseguró que "está en pleno proceso de recuperación". También hubo mensajes de solidaridad de presidentes contrarios a su ideología, como el colombiano Juan Manuel Santos y el peruano Alan García.
Con Cristina
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se comunicó con Hugo Chávez, para interesarse por su estado de salud. “Lo primero que hizo Chávez fue preguntarle a Cristina cómo se encontraba, ya que se había enterado por Fidel Castro que se había caído y se hizo un cortecito”, dijeron fuentes argentinas. La presidenta le manifestó que “lo había notado muy bien” en el discurso por TV que el venezolano pronunció desde La Habana para admitir que padece de cáncer.