La Justicia de Azul dictó ayer la prisión preventiva de un pastor de los Testigos de Jehová acusado de haber abusado sexualmente de una adolescente a la que mantuvo cautiva durante un año y medio en su casa de la ciudad bonaerense de Tapalqué.

La Justicia de Azul dictó ayer la prisión preventiva de un pastor de los Testigos de Jehová acusado de haber abusado sexualmente de una adolescente a la que mantuvo cautiva durante un año y medio en su casa de la ciudad bonaerense de Tapalqué.
Anoche, vecinos indignados del pastor le incendiaron la casa, lo que motivó la actuación de los Bomberos que pudieron detener parcialmente los destrozos. Durante la tarde, el exterior de la vivienda había sido deteriorado con pintadas.
La decisión la tomó la jueza Mariana Iriani, quien le atribuyó al imputado Jorge Torres los delitos de "estupro agravado, secuestro coactivo, reducción a la servidumbre, abuso sexual agravado y corrupción de menores".
El relato de la chica raptada por el perverso "pastor" fue pavoroso. Describió aberrantes y perversos delitos en contra suyo y ratificó que estuvo secuestrada durante varios años. Logró escaparse tras ser abusada, obligada a prostituirse y a ejercer también prácticas de zoofilia.
La joven, ahora de 18 años, estuvo encerrada por el proclamado líder de Testigos de Jehová. Al parecer, él también la golpeaba y la "marcaba" con una daga, además de obligarla a tener relaciones íntimas con extraños, incluso con perros.
Jorge Antonio Torres, oriundo de Tandil, es propietario de una fábrica de chacinados y justamente de ese lugar la chica logró escapar cuando la habían llevado a limpiar, el pasado 17 de julio, y quedó al descubierto la escalofriante historia.
En el grupo religioso Torres figura con la jerarquía más alta, conocida como "anciano de la congregación".
Ahora el "pastor" está preso en la unidad penitenciaria 30 de General Alvear, acusado de aberrantes y perversos delitos contra la entonces adolescente que captó en 2008.
El caso presenta características similares al que tuvo como protagonista a la periodista Estefanía Heit y su pareja, Jesús Olivera, ambos integrantes de una secta de Coronel Suárez.
Ambos resultaron detenidos cuando una mujer contó que la tuvieron secuestrada en un sótano y victimizada con castigos de todo tipo.
La joven de Tapalqué había intentado escaparse varias veces de la residencia sin éxito.


Por Florencia O’Keeffe
