Tiene devoción por el fútbol. Lo profesa con responsabilidad en todo momento.
Pero también tiene otra destacada veta. Extraña para el universo celestial donde desempeña sus
funciones profesionales. Tiene veneración por la santa palabra. Fervor por Dios. Nahuel Valentini
es un Atleta de Cristo. Cultiva el lenguaje cristiano con un fiel compromiso: el de ayudar el
prójimo. “Dios es una elección y lección permanente de vida. Por eso está en mi
corazón”, reveló a modo de testimonio el zaguero canalla en La Cumbre.
—¿Notás que sos como un bicho raro del sistema en el que estás?
—En realidad no soy un bicho raro. A lo mejor no hago las cosas
que realiza la mayoría y eso puede verse como que uno va en contra de la corriente. Pero todo pasa
por otro lado.
—¿Debe ser complicado mantenerse firme porque debés recibir burlas
en todo momento?
—Al principio me cargaban, pero ya no. Me decían el Pastor o el
Cristiano, con buena onda, pero me lo decían. Y como mantuve mi postura con convicción, logré que
los demás me terminen respetando. Pero sé que la burla siempre estará.
—¿Cómo hacés para no caer en la tentación con tantas botineras?
—Me aferro a las cosas que deseo. Escucho a mi corazón y a Dios.
Es cierto que es una tentación porque hay chicas que se te presentan casi siempre. Pero si uno se
mantiene con la convicción de formar una familia y estar con una sola chica, no es fácil caerse.
—¿Te pasó algunas vez que una chica se haya sentido rechazada
cuando se te acercó y vio que no sos un blanco fácil?
—No, por lo menos por ahora.
—Cuando conocés a alguna, ¿qué le decís para no quedar mal?
—Trato de no llegar a cierta circunstancia. Voy como poniendo el
freno antes. Es más, por estas cosas a veces no salgo porque cuando vas a algún boliche, sabés que
la noche es una tentación y todo está servido.
—¿Qué te dicen tus amigos al ver que sos un jugador profesional,
rubio, de ojos claros y las chicas se te acercan solas, y vos no les decís nada por tu religión?
—Me dicen que estoy loco y desaprovechando mi juventud.
—¿Sentís eso en tu interior?
—Para nada. Porque la juventud se puede aprovechar de otras
maneras también. No pasa solamente por el sexo. Trato de divertirme de otra forma y manteniendo mis
principios que me guiaron hasta el momento.
—Mantenés la postura.
—Si tenés claro lo que querés no es difícil. Si no estuve con
muchas chicas es porque me mantuve siempre firme. Las oportunidades siempre estuvieron y estarán.
Pero yo prefiero actuar así.
—¿Sos de juntar al grupo para hablar de Dios?
—Sí, siempre. A veces hacemos algunas reuniones en las
concentraciones y trato de buscar alguna frase en la Biblia para después trasladarla y vincularla
al fútbol. Y los chicos concurren sin problemas.
—¿Cómo sentís que te definen los demás?
—No sé, ni me pongo a pensarlo porque el único que puede definirme
es Dios. La relación que tengo con él es la que me hace cambiar. Si no lo tuviese en mi corazón
sería otro, muy distinto. Con cosas malas posiblemente.
—Arjona dice en una de sus canciones que Jesús es verbo, no
sustantivo. ¿Coincidís?
—Por supuesto. Hay que hacer, no decir solamente. Si hablo que
tengo a Dios en mi corazón, tengo que demostrarlo con hechos. l






























