El domingo pasado, a las 18, paseábamos con mi marido y mis dos hijos (de 8 y 3 años) por la costa. Cuando llegamos al parque ubicado detrás de la Feria de Artesanos en Oroño y el río, vimos que se estaba preparando un espectáculo; más precisamente una obra de teatro. Un show, cuyo nombre, y el de la compañía creo, era "Cíclope". Había zancudos, cabezones, una oveja y demás elementos escenográficos. Todo daba a entender que se trataba de un espectáculo infantil. Mayor fue nuestra sorpresa y desagrado cuando presenciamos la obra. Fue tan chocante y desubicado el lenguaje utilizado, y el guión de la misma, que tuvimos que irnos para que los chicos no presenciaran algo que, creo, era hasta para mayores de 18 años, ni siquiera para 13. Como nosotros, había muchas familias más con chicos. La obra trataba de un Cíclope cruel que vivía en una isla con un sirviente esclavo y borracho que, alejado del vino por orden de su amo, no dudaría en traicionar a quien fuera por un poco de esa bebida. Pero esto no es nada. El Cíclope se dedicada a comer carne humana (con detalles innecesarios contados por los actores) de cualquier pobre víctima que cayese en la isla. Aunque el lenguaje utilizado describía escenas violentas (descuartizar, comer humanos, cortar la cabeza, clavar un palo en el ojo, por nombrar algunas), el colmo fue cuando empezaron a usar malas palabras y a hacer referencias a partes de la fisonomía humana. Que Helena (de Troya) era una "puta", y que los hombres que fueron a la guerra por ella fue todo por "su culo". No podíamos creer lo que veíamos y oíamos; no porque uno no esté acostumbrado a estas cosas, sino por la desubicación de presentar esa obra en un parque lleno de chicos, donde las familias van a ver espectáculos para toda la familia. No para adultos. Pero todo lo que habíamos visto hasta ese momento no fue nada en comparación con lo que siguió. El esclavo que deseaba "acariciar un par de tetas", después termina siendo víctima de un Cíclope borracho que lo subyuga y lo obliga a tener prácticas sexuales con él. Esta parte, es necesario aclarar, ni siquiera se insinuó, se representó literalmente. El sirviente le da un beso al Cíclope, éste lo toma por detrás y lo apoya y se lo lleva detrás de bambalinas, a su habitación, mientras el sirviente grita por ayuda, ya que su destino no era que le rompieran el trasero. Para terminar de completar la escena, el sirviente asoma por detrás del telón, representando, con los gritos de dolor, la escena sexual, que lo ubica a Cíclope abusando de él. Absolutamente inaudito. En ese momento nos levantamos y nos fuimos. Yo sé que estos espectáculos no están patrocinados por la Municipalidad y son montados exclusivamente por el grupo de teatro, que llega al lugar y arma su escenario y demás. Pero el municipio debería, de alguna forma, controlar el contenido de los espectáculos públicos que se ofrecen, ya que esto fue absolutamente inapropiado para ser expuesto en un parque lleno de chicos. Para aquellos padres que, como nosotros, confiando en el buen nivel de los espectáculos que siempre se ven en los parques, nos sentamos a ver la obra: si están con chicos y alguna vez se la cruzan, no la vean. Cíclope, si mal no recuerdo, es el nombre.
































