No nos cabe duda de que las imágenes transmitidas sobre los valientes mineros rescatados en Chile conmovieron al mundo entero. Admiro la fe y esperanza que demostraron los chilenos, el trabajo realizado por los rescatistas conjuntamente con el equipo técnico y ansío que alguna vez los argentinos pudiéramos tener un presidente con el talante, optimismo y humanidad que ha demostrado Piñera. Tengo en estos momentos una sana envidia de este país que, a pesar de las últimas catástrofes que ha sufrido, supieron salir adelante clamando al cielo, y ésta actitud los unió más, a tal punto de poder decir con todas las veras de su alma: "Me siento orgulloso de ser chileno". Quisiera poder expresar lo mismo, pero siempre pienso en que ojalá llegue el día en que pudiéramos tener un presidente que quiera de verdad cumplir y hacer cumplir las sabias palabras de nuestro preámbulo: "constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia. Ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución para la Nación".






























