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Una discusión entre vecinos terminó con un albañil muerto de un disparo

Dos hombres mantuvieron una trágica pelea en una oscura esquina del barrio Cabín 9, en Pérez. Fabián Avila tenía 41 años y seis hijos. Un disparo en el pecho, ejecutado por un pibe de 20 años, le quitó la vida.

Domingo 08 de Septiembre de 2013

Fabián Avila era albañil, y de los buenos. Dicen quienes lo conocían que era capaz de levantar cuatro paredes en un día. Y que las noches de los viernes no dejaba de ir a tomar unas cervezas a un quiosco y video cercano a su casa de Las Calandrias al 600, en el barro Cabin 9 de Pérez. Anteayer repitió ese ritual y en el local comercial se cruzó con Jhonatan B., también conocido como "El gordo Pelín". No esta claro por qué, pero los hombres discutieron fuerte. Fabián le pegó dos piñas y "El gordo" casi cae redondo al piso. "Fabián era un hombre fuerte", dijeron sus amigos. Minutos después, ya cerca de la 1.30 del sábado, el golpeado seguía acumulando rabias. Entonces fue a buscar a Fabián a la esquina de Las Calandrias y Guayacanes. Ahí le descerrajó un balazo que fue directo al tórax y lo mató. Así el barrio "perdió a un buen hombre".

Avila tenía 41 años y los últimos 35 los vivió en ese lugar de la zona oeste donde se mezclan las ciudades de Rosario y Pérez. Cabín es un barrio complejo, pero en esa zona los vecinos dijeron que "no pasa nada" y que ellos mismos se protegen cuando ven situaciones sospechosas o chicos que se paran en las esquinas para vender drogas. Y también dicen que se cuidan de los "autos raros" que no son del lugar.

La noche del viernes en el video la discusión pasaba por cuestiones del fútbol y las otras cosas por las que se puede gritar en un lugar concurrido y después de tomar un poco de alcohol, según dijeron algunos amigos de Avila, el albañil. "No andaba en nada raro ni se debían plata con el que lo mató, ni nada. Lo conocía hacía poco. Es más, Fabián trabajaba como contratista de obra con sus propios hijos, a veces ni gente extraña tenía. Somos gente de trabajo", dijeron cinco amigos del hombre que se aprestaban ayer, pasado el mediodía, para ir a su velorio en una iglesia evangélica que se erige a unas 10 cuadras de su casa .

A las piñas. En el video la discusión fue subiendo de tono. De las amenazas fueron a los insultos y de los insultos a los puños. Así es que "El gordo Pelín" desafió a Avila y el hombre no se amilanó. Lo acompañó en el reto pero le dijo al desafiante que fueran a pelear a la calle.

La pelea a mano no duró mucho. Fabián estaba en compañía de Elías, uno de sus hijos, y no quería que la cosa pasara a mayores. "Era un hombre fuerte, un ropero ancho y macizo. Para laburar era un toro y se la aguantaba a los puñetes, se la aguantaba mucho", contaron sus amigos de toda la vida, que lo apodaban "Fachero" aunque en el barrio los más viejos lo conocían por "Mongolito".

"Se tenían pica de antes, no sé por qué. Mi papá no tenía nada que ver con ese. El pibe hace casi dos años que patea por acá, pero es del otro lado de la vía", dijo al diario La Capital Elías, quien estuvo junto a su padre hasta último momento.

En la esquina. Fabián, una vez que lo dejó a "El gordo" golpeado pero consciente, se fue del lugar y se apoyó en la columna de alumbrado de Guayacanes y Las Calandrias. En esa ochava su madre tiene un quiosco de golosinas y una granjita. Hace más de 30 años que la familia Avila vive en el barrio, que se hizo de a poco, entre zanjas y perros, y en donde todos se conocen.

"Lo que pasó es que lo vimos venir a "El gordo Pelin" por Guayacanes y estaba armado", recordó Elías. Otros testigos que estaban en el video y presenciaron las dos trompadas que habían dejado al joven momentáneamente fuera de juego, sostuvieron que "El gordo" había dejado apoyada en un árbol una pistola, ignoran si calibre 38 o bien calibre 32, y que cuando Avila le pegó fue a buscarla para poner fin a la pelea.

Al llegar a la columna en la que se apoyaba el albañil los hombres volvieron a trenzarse en una discusión. "La vas a arruinar, no jodás loco", le dijo Avila. Y Elías, su hijo, también entró en la discusión: "Pará, le dije, lo vas a arruinar todo. Cagate a trompadas pero no disparés, pará", fue la advertencia del chico al agresor de su padre.

"Estaba escabiado y para mí le dio con un tipo de revólver chiquito, de esos que parecen una birome —existe un tipo de arma artesanal llamada pistola bolígrafo que por medio de un mecanismo de resorte dispara proyectiles calibre 22— y le fue directo al centro del pecho", dijo Elías.

Por otra parte los vecinos escucharon "un fuerte estruendo, como de (calibre) 38, y cuando salimos a la puerta lo vimos a Fabián tirado y agonizando", dijeron casi al unísono sus amigos del barrio.

El agresor fue inmediatamente individualizado: Jhonatan B., de 20 años. "Es medio chorito y drogón. Tiene amigos pesados pero él es un gil, se defiende con un revólver pero no es pesado", comentaron quienes conocen el barrio calle a calle. Una versión indicaba que "El gordo Pelín", que no tendría antecedentes penales, estaría "aguantándose en el barrio Santa Lucía", según expresaron familiares del fallecido.

Avila vivía con su mujer y sus seis hijos, cuyas edades van desde los 11 a los 22 años. "Fabián los criaba bien, algunos trabajaban con él y otros estudiaban. Era un gran tipo" aseguró un amigo con nostalgia, mientras la tarde también agonizaba en Cabín.

Estadísticas

Desde la oficina de prensa de la Jefatura de la Unidad Regional II se dijo ayer que el total de homicidios cometidos en Rosario en lo que va del año 2013 asciende a 156, aunque en esa cifra no se cuentan las tres víctimas fatales del incendio intencional registrado en la alcaidía el 12 de abril y que llevan el total a 159 víctimas en 250 días. De esos, 14 crímenes se produjeron en la semana que termina, quizás la más sangrienta del año.

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