"Esto no tiene nada que ver con barrabravas. Esto fue una pelea de pibes que
terminó con mi hermano apuñalado y muerto". Quien lo afirma es Gastón, uno de los hermanos de
Gonzalo Vallejos, el pibe de 19 años que murió ayer tras recibir cuatro puntazos el martes por la
noche en el barrio Santa Rita de Granadero Baigorria. De acuerdo a lo que reconstruyó la policía,
la muerte fue el capítulo final de un malestar reincidente entre dos jóvenes que vivían en barrios
limítrofes, separados por la ruta nacional 11. "Por la tarde tuvieron un cruce a las trompadas en
el que se exhibieron armas de fuego. Por a la noche se volvieron a cruzar y ahí Vallejos recibió
cuatro puñaladas", explicó un vocero.
Gonzalo Vallejos era hijo de un empleado de mantenimiento del Club Rosario
Central. "Mi papá trabaja hace 20 años en el club como portero y empleado de mantenimiento del
Gigante" de Arroyito, precisó Gastón. "Por eso Pillín (jefe de la barra brava canalla) vino al
hospital a estar con la familia. Porque a nosotros nos conoce desde que eramos chiquitos",
agregó.
Fue justamente la llegada de Andrés Pillín Bracamonte al hospital de Granadero
Baigorria lo que alimentó la idea de que Vallejos había caído en una puja entre barras. "Se da la
casualidad que mi hermano es hincha de Central y los que lo mataron son de Newell’s. Pero
este pibe no tiene todos los caramelos en el frasco, sino no podría haber hecho esto", relató el
hermano de la víctima.
Por el asesinato de Vallejos fueron detenidos dos hombres que no tenían hasta
ayer antecedentes prontuariales. Ambos son hermanos por parte materna y viven en el barrio San
Fernando, limítrofe con Santa Rita, al oeste de la ruta 11. Uno se llama Lucas C., tiene 18 años y
lo llaman Pata de chancho. El otro es José S., de 26 años y conocido como Popo . En la casa materna
de los muchachos fue secuestrada una moto Yamaha IBR, reconocida por los testigos como la usada por
los hermanos al momento de matar a Vallejos. Debajo del asiento había una sevillana que, al
desplegarse, parece un pequeño fusil.
Barrio en llamas. "Vengan, vengan que está en el noticiero". La voz de una piba
del barrio Santa Rita, a la vuelta de donde vivía Gonzalo, en Jacarandá al 500, hizo que los amigos
del muchacho asesinado entraran en malón a la casa para ver la tele. En la pantalla podía verse el
rostro desencajado de la mamá de la víctima y el relato de Gastón. "A mi hermano lo corrieron en
moto. El se quiso refugiar en un negocio de Ibarlucea y El Rosedal que ya había cerrado y ahí lo
arrinconaron. Mientras uno lo apuntaba con un fierro, el otro lo apuñaló", relató el joven.
Gonzalo Vallejos tenía 19 años y era el menor de tres hermanos. Hijo de un
empleado de Central y de una docente, trabajó hasta unos meses como pintor, "pero lo asaltaron y le
rompieron los dientes. Entonces tuvo que largar el trabajo", explicó Gastón.
"Pata de chancho y Gonzalo se chumbaban todo el tiempo para pelearse", explicó
un pibe del barrio. "Por ahí pasaba en la moto (Pata de chancho) y nos decía: «A ustedes los voy a
matar a todos. Y después salía de vuelo con la moto que ahora le sacó la policía", relató otro.
El martes, Gonzalo y Pata de chancho se cruzaron al menos dos veces. La primera
fue cerca de las 17 en 21 de Septiembre y San Martín. "Sebardearon y se agarraron a las trompadas",
explicó un vocero. "A mi hermano le pusieron una (escopeta)recortada en la cabeza y le dijeron que
lo iban a matar", recordó Gastón. Pasadas las 21.30 los rivales volvieron a encontrarse a siete
cuadras del lugar del primer incidente.
Acorralado. "Vallejos y dos amigos se iban a pescar cuando los agresores los
cruzaron. Eran cuatro personas en dos motos", explicó la fuente. Fue casi en la esquina de
Ibarlucea y El Rosedal, a dos cuadras y media de la casa de Gonza. "Vallejos se plantó y le puso
una trompada. Luego trató de guarecerse en un negocio que está en esa esquina, pero lo cercaron y
lo apuñalaron", dijo.
Vallejos recibió cuatro puntazos con una sevillana: dos en un antebrazo, otro en
la cintura y el restante en un glúteo que le afectó la arteria femoral. "Quedó tirado en el patio
delantero del comercio y perdió mucha sangre", explicó la dueña del negocio. "Nosotros habíamos
cerrado y no sabemos qué pasó", agregó la mujer.
Con Vallejos agonizante, los agresores se desbandaron mientras la esquina se
colmó de vecinos y familiares del herido. Después, una ambulancia del Sies lo llevó al Eva Perón.
En eso, uno de los agresores (Popo) volvió a la escena del crimen y fue detenido a las 23.30 por la
policía. "Se lo tuvimos que sacar a los vecinos que lo querían linchar", explicó un policía. El
otro agresor fue detenido a las 2 de la madrugada en San Martín y Rivadavia. En la casa de su madre
se secuestró la moto y la sevillana. Ninguno de los 2 tenía prontuario abierto. Vallejos murió a
las 5.10 de la mañana.