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Un joven de 18 años fue acusado de matar a dos vecinos en menos de dos meses

Barrio Avellaneda Oeste. Le dicen "Muqueño". Le adjudicaron el crimen de Wilfredo Molina, el martes pasado, y el de Juan Carlos Sánchez, en noviembre. Sigue preso.

Martes 05 de Enero de 2016

"Tienen varias muertes en sus espaldas estos pibes. Roban, matan y nos amenazan", decían los vecinos de Lima y Rueda hace menos de dos meses cuando una patota mató a tiros a un vecino de 32 años con antecedentes penales. Al mes, un joven de 23 años fue ejecutado a balazos desde una moto y en el mismo ataque resultó herido un chico de 14 que lo acompañaba. Por esos dos asesinatos fue imputado ayer como autor un joven de 18 años al que le dicen "Muqueño", detenido el sábado. El se desligó de los ataques pero en base a la evidencia fiscal fue implicado en ambos casos y quedará en prisión preventiva sin plazo.

Lucas Martín G., un changarín con primaria incompleta que vive en el barrio donde ocurrieron las dos muertes, fue sometido a una audiencia imputativa ayer al mediodía ante el juez penal Héctor Núñez Cartelle. El fiscal de la Unidad de Homicidios Rafael Coria le imputó primero el asesinato de Wilfredo Molina, quien recibió un disparo en la cabeza cuando frente a él frenaron dos motos Honda de 110 centímetros con dos ocupantes cada una. Fue el martes pasado a las 14.30. El joven murió al día siguiente.

En ese mismo incidente resultó herido de bala un adolescente de 14 años que acompañaba a la víctima mientras tomaban una gaseosa en la esquina de Rueda y Lima. Este chico, Dilan Damián G., sufrió un impacto en el abdomen y otro tiro le atravesó la pierna izquierda por los que fue dado de alta del hospital Carrasco tras las curaciones de rigor. A metros del lugar, efectivos del Comando Radioeléctrico apresaron a un joven de 17 años, Emanuel S., quien escapaba corriendo de la escena y quedó en el Irar a disposición de un juzgado de Menores.

Desde entonces los testimonios apuntaban a "Muqueño" (el parte policial de su detención ayer lo identificó erróneamente como "Muñeco") como uno de los agresores: "En una de las motos iban Wilson y un chico conocido con «Contongui». En la otra se desplazaban «Muqueño» y «Wititi»", dijeron los vecinos. Este último se llama Gustavo Rodrigo B., tiene 20 años y una reciente condena a 3 años en un juicio abreviado por amenazar a una testigo del homicidio de Javier Barquilla. Un crimen que ocurrió en febrero de 2015 en barrio Triángulo.

A esos testimonios aludió ayer en la audiencia el fiscal Coria, quien imputó a G. como autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor de 18 años. Además le endilgó la portación de un arma de guerra, todo en base a "la evidencia recabada hasta el momento". Acompañado por la defensora pública Alejandra Paolini, el muchacho aceptó declarar y se desligó del caso.

Luego fue acusado por otro crimen. El de Juan Carlos Sánchez, un hombre de 32 años al que mataron de tres balazos dentro de su casa de Rueda al 4300 el 11 de noviembre pasado.

El crimen fue brutal: al menos siete personas que viven en un asentamiento cercano ingresaron al pasillo que llevaba a su vivienda y cuando él salió le dispararon sin piedad. Sánchez recibió tres tiros en el tórax y alrededor de las 16 fue trasladado por una ambulancia al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, adonde llegó sin vida (ver aparte).

Por este asesinato el fiscal acusó a Lucas G. como autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por la portación de un arma de guerra. Finalmente requirió la prisión preventiva sin plazo para avanzar en la pesquisa. El juez no avaló que quede en prisión domiciliaria y en cambio ordenó su detención efectiva en una comisaría.

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