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Un adolescente murió atropellado por un auto que corría una picada

Otros seis jóvenes fueron heridos, tres de ellos de gravedad. El conductor de un Nissan Tiida los arrolló en Haedo cuando corría contra un Bora

Lunes 06 de Abril de 2015

Un adolescente de 16 años murió ayer y otros seis jóvenes resultaron heridos, tres de ellos de gravedad, tras ser atropellados en la localidad bonaerense de Haedo por un automovilista que quedó aprehendido, mientras se investiga si corría una picada, informaron fuentes policiales, judiciales y médicas.
  El hecho ocurrió ayer a la mañana, alrededor de las 7, sobre avenida Rivadavia, a la altura de la calle Maipú, en dicha localidad del partido de Morón, en el oeste del conurbano y a unas diez cuadras de donde Estefanía Domínguez, de 21 años, murió embestida en la Navidad de 2004 por el auto conducido por Cristian Aldao, condenado luego por ese caso.
  Según las fuentes, en esta ocasión, un Nissan Tiida color champagne circulaba por Rivadavia cuando se salió de la avenida y atropelló a un grupo de siete amigos, seis hombres y una mujer, que caminaba por la vereda de la mano contraria, junto al paredón que separa las vías del Ferrocarril Sarmiento.
  A raíz del impacto, uno de los adolescentes, identificado por la policía como Lautaro Juárez, de 16 años, murió en el lugar, mientras que los otros jóvenes resultaron heridos y quedaron tirados en el suelo, entre la vereda y la avenida, dijeron los informantes.
  Mientras que el Nissan pegó contra el paredón y salió despedido hacia la calle, donde terminó atravesado de contramano, sin el paragolpes delantero que quedó tirado sobre el asfalto, y con daños en su costado izquierdo.
  El comisario Walter Iguíñez, titular de la Jefatura Departamental Morón, dijo ayer a la prensa que cuando los efectivos del Comando de Prevención Comunitaria (COC) arribaron al lugar del hecho hallaron a Juárez fallecido y a las demás víctimas heridas.
  Minutos después, los lesionados, de entre 16 y 23 años, fueron trasladados por ambulancias del servicio de emergencias municipal, cuatro de ellos al Hospital Güemes de Haedo y dos al de Morón, precisaron ayer desde el Ministerio de Salud bonaerense y de la comuna local.
  Respecto de los heridos asistidos en Haedo, el informe de la cartera provincial indicó que “tres de ellos fueron atendidos por traumatismo de cráneo y de tórax y se encuentran graves” y el restante “padece contusiones diversas y está en observación”.
  Y se agregó que los otros dos jóvenes atendidos en el Hospital Municipal de Morón presentan “lesiones moderadas” y “están fuera de peligro”.

Corrían una picada. Por su parte, el conductor del Nissan, identificado por la policía como Diego Nicolás Cuevas, de 19 años, fue llevado junto a su acompañante a la Comisaría 2ª de Haedo donde quedó aprehendido a disposición del fiscal Alejandro Jons, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 del Departamento Judicial Morón.
  El comisario Iguíñez dijo que dicho auto pertenece al padre del aprehendido y que se secuestró el GPS del vehículo para determinar a qué velocidad transitaba al momento del hecho.
  Sobre la hipótesis de que el Nissan corría con otro auto, el jefe policial respondió: “Es demasiado prematuro decir que se trató de una picada, estamos trabajando con las cámaras del lugar, de algunos negocios y particulares, que ya están a disposición del fiscal interviniente”.
  Sin embargo, un remisero de nombre Esteban dijo que él presenció el hecho y afirmó a la prensa que el Nissan corría una “picada” con un Volkswagen Bora “azul y blanco” que “iba a más de ciento cincuenta kilómetros por hora” y siguió su marcha hasta abandonar el lugar.
  “Le dije a un policía que el culpable era este (por Cuevas) porque corría una picada con un Bora”, indicó el testigo, que precisó que el Nissan también iba “muy rápido”.
  Por su parte, un amigo de las víctimas contó que él caminaba unos diez metros más adelante que el resto cuando escuchó el impacto y al darse vuelta vio a “todos tirados”.
  “Veníamos todos de bailar, de un cumpleaños, era la primera vez que (Juárez) salía con nosotros”, recordó el muchacho y agregó que luego del impacto se acercó al conductor del Nissan y le reprochó: “¡¿Qué hiciste?!, ¡¿qué hiciste?!”.
  Por otro lado, los vecinos de la zona se acercaron al lugar de la tragedia vial y dijeron que las “picadas”, no sólo de autos sino también de motos, son habituales allí, así como en casi toda la avenida.

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