La sugerencia del ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, de colocar botones de alerta a bordo de los colectivos rosarinos no es muy novedosa. En rigor, ya se aplica desde hace diez meses en los 255 ómnibus que circulan en la capital provincial, donde su activación logró detener a 41 personas que intentaban robar en la unidad o provocaban desmanes, entre otras cosas.
De acuerdo a la información que difundió ayer el municipio capitalino, el sistema comenzó a aplicarse en mayo del año pasado, luego de una serie de hechos de inseguridad en las unidades que habían afectado tanto a usuarios como a choferes.
En tal sentido, por esos días el intendente José Corral, autoridades del Ministerio de Seguridad, de la Unión Tranviaros Automotor (UTA) y los responsables de las empresas prestatarias del transporte público acordaron la implementación del botón de alerta.
El dispositivo funciona en las 255 unidades del transporte público de la ciudad de Santa Fe. El sistema es seguido desde el Centro de Monitoreo del municipio, desde donde se coordina la respuesta con el 911.
Intento de robo, riñas entre pasajeros, y personas con armas son algunos de los motivos por los que se acciona el sistema.
El municipio capitalino coordinó con las empresas prestatarias la instalación en todas las unidades de transporte de un mecanismo que integra los botones de alerta con que cuentan todas las unidades a través del sistema de GPS, con el Centro de Monitoreo del Municipio.
Cómo se usa. Según se destacó, una de las principales características por las que funciona correctamente el sistema es por la simplicidad en su utilización. Una vez que el chofer detecta una situación sospechosa, activa el botón de alerta. En ese instante se enciende una alarma en el Centro de Monitoreo donde señala el sitio exacto donde se pulsó el botón.
El protocolo de actuación para el personal del centro de monitoreo municipal indica que inmediatamente se de aviso al 911, a través del personal de análisis criminal presente en la sala.
En general el colectivo continúa el recorrido habitual, pero el patrullero que se encuentra más cerca es enviado por el 911 al lugar e intercepta el colectivo.
Desde mayo de 2014 hasta febrero de 2015 se contabilizaron 244 activaciones.
En cada uno de esos casos se envió un móvil policial. Y en ese lapso hubo 41 personas detenidas, trasladadas, aprehendidas o retenidas en sedes policiales.
En el resto de los casos, los sospechosos huyeron del vehículo o se solucionó el inconveniente a bordo.
Los hechos que motivaron las activaciones se vinculan a riñas entre personas en el pasaje, intentos de robo y personas con armas blancas o de fuego en la unidad.