Siguiendo el comentario que hiciera una lectora sobre un conocido súper de la ciudad en esta sección hace algunos días, agrego uno más acerca del Supermercado La Reina, de calle Oroño, al cual hace ya casi tres fines de semana no le funciona el equipo de aire acondicionado. Comprar así es una tortura, y de parte de ellos un despropósito al cliente y a sus propios empleados. Es una vergüenza que con el dinero que recauda un comercio como esos no haya no sólo aire acondicionado sino una higiene adecuada, ya que también hay una suciedad que da vergüenza, sobre todo en el área de verdulería. Muchas veces uno utiliza los comercios que tiene cerca, como yo en este caso, sin embargo tratándose de un lugar que comercializan alimentos que no tiene medidas de higiene ni el más mínimo confort brindado al cliente no merece que uno siga comprando allí. De modo que la cercanía no será una excusa para elegirlo, aunque más lejos hay supermercados mucho más limpios y confortablemente climatizados como el cliente, que es quién lo sostiene con su compra, lo merece.




































