Ante el inicio de la temporada de los accidentes de invierno en las rutas (el otro pico es en verano, con las vacaciones), propongo que las autoridades, más que multas, impongan una sanción educativa consistente en detener al infractor y darle un mínimo de dos horas de detención y descanso para que vean un video o un audio sobre seguridad vial, y que luego tenga que llenar un cuestionario de evaluación. Hasta que no complete correctamente dicho cuestionario y el mismo sea revisado por las autoridades, el chofer no podrá continuar viaje. Así se educará a los "apurados", incluidos los colectiveros, que deberán darle explicaciones a la empresa y a sus pasajeros sobre su conducta. No basta con echarle la culpa sólo a las empresa de colectivos o de transporte. Los empleados (o sea los choferes) deben hacerse responsables de los desastres que hacen, y si no tuvieron el descanso de ley, viajan alcoholizados o manejan como locos, son también responsables civil y penalmente junto con la empresa por seguir en viaje.

































