El pasado sábado 19 de septiembre asistí como en otras oportunidades a un remate de terrenos organizado por la comuna de Timbúes. Y tuve la oportunidad de presenciar la enorme solidaridad de los asistentes que posibilitaron que viviendas que fueron rematadas quedaran en poder de sus dignos ocupantes. Esto contrastaba con la actitud patoteril del presidente comunal de esta localidad, que fogoneaba las posturas y subía las ofertas ofrecidas por los interesados en adquirir dichos lotes. Como representante comunal, su posición de "comprador" roza lo ilegal y corrupto. Su desmedida ambición, evidenciada en éste y otros remates anteriores también, envuelve a su gestión en un manto de sospechas en torno al gran negocio inmobiliario que opera en esta localidad (distante 30km de la ciudad de Rosario) y en la que muchos rosarinos, tenemos nuestras casas de fin de semana y contribuimos con el pago de todos los impuestos que mantiene a esta gestión que él preside.



























