Desde agosto de 2006 hasta el 8 de mayo de 2009 trabajé como directora y luego como vice en una escuela primaria común de la localidad de Gálvez. Desde ese día me separan del cargo y se me inicia un sumario por ofrecer una propuesta pedagógica que apuntaba hacia la optimización de los procesos de enseñanza–aprendizajes para alumnos con necesidades educativas especiales (NNE) con y sin discapacidad asociada. Esta propuesta fue elaborada en septiembre de 2006, comenzando a trabajar con la misma en la institución desde esa fecha, siendo esta un proceso de aprendizaje para todos. El proyecto fue apoyado y valorado por docentes, padres, profesionales y otras instituciones de la localidad. En octubre de 2008 autoridades deciden que en la institución no se trabajará más en función de dicho proyecto. En diciembre de 2008, dichas autoridades consideran que debe iniciarse una investigación administrativa sobre mis actuaciones como directora de la escuela. Dicha investigación apuntaba específicamente a todo lo relacionado con el proyecto. Aclaro que un proceso de investigación se realiza cuando existen irregularidades o denuncias, en este caso no se dieron ninguna de las dos. A partir del 8 de mayo me encuentro prestando servicios en una escuela secundaria sin una función específica. Ya hace cinco meses que estoy en este proceso de sumario, sólo deseo volver a mi trabajo, y la única certeza es la espera. El permanecer en silencio sólo me trae angustia, el develar la situación quizás me lleve a encontrar una solución. Se ha cometido una injusticia, que no sólo está afectando a mi persona, sino también hay familias indirectamente perjudicadas por esto. Necesito y necesitamos que esta situación se revierta.



























