Hace poco tuve la intención de alquilar una vivienda en Rosario, fue cuando ingresé al submundo de los requisitos incumplibles: Me refiero a las garantías. Se exigen dos propietarias y una laboral con dos años de antigüedad y alrededor de cuatro mil pesos de sueldo, cosa que la gran mayoría no puede conseguir sin gran favor de familiares y amigos. Cuando empecé a profundizar en los motivos de estos requisitos me encontré con que a diferencia de otros países en los que si no se paga el alquiler hay que desalojar inmediatamente, en la Argentina (cuándo no) esa obviedad no es tal, ya que la Justicia ante un caso de morosidad se puede tomar hasta dos años para desocupar al incumplidor con gran gasto para el propietario, además del lucro cesante generado. Ni hablar cuando hay niños ocupando el inmueble. Por eso es que las inmobiliarias a la cláusula contractual de desalojo por incumplimiento de pago les restan importancia por carecer de valor práctico, y se escudan en la seguridad de las garantías. Una vez mas la Justicia argentina, debatiéndose entre una postura garantista por un lado y dudosa escasez de recursos por otra, ya que los jueces no son indigentes precisamente, promueve un efecto contrario beneficiando a los incumplidores.































