Juanjo Cura, Sandra Corizzo, Pedro Reñé, Carlos Quilici y el grupo San Telmo
Lounge viajaron al Viejo Mundo para mostrar su arte. Por estos días, la cantante rosarina Verónica
Marchetti está haciendo lo propio en Japón. Sus giras por el extranjero confirman que el mundo es
más pequeño desde que la comunicación es más efectiva y se puede vivir en Rosario y trabajar en
cualquier rincón del planeta.
Antes ya lo habían hecho, entre otros, la bandoneonista Alicia Petronilli, quien
recaló en Dinamarca primero y en otros países después, cuando viajó integrando la orquesta de tango
de la Universidad Nacional de Rosario que dirigió Domingo Federico y que, con su gira
internacional, llegó hasta Oriente. También Los Khorus atravesaron mares para concretar hazañas
tales como realizar viajes artísticos a Taiwan entre 1999 y 2007, país que desde entonces los
invita a presentarse en sus escenarios cada año.
Cholo Montironi ya es un habitué del circuito europeo donde lo aplauden y
conocen más que en su propio país. Sin embargo la concreción del sueño de viajar a Europa es un
privilegio reservado para quienes trabajan acá mirando hacia adelante, y además cuentan con un
empujón de la suerte o el acaso, que les permite llevar a otros escenarios sus propuestas.
"A Dios rogando y con el mazo dando", reza el refrán que más se ajusta a la
realidad de estos hombres y mujeres que no flaquean a la hora de trabajar por su carrera y que no
se achican ante las propuestas de ampliar sus horizontes profesionales.
El denominador común de las empresas que llevaron adelante los artistas
rosarinos es la utilización de internet como herramienta de comunicación y difusión de las
propuestas artísticas.
Entre los músicos que durante 2008 mostraron su arte en el extranjero se cuenta
el bandoneonista, Carlos Quilici, el líder natural de Los Tauras. Su experiencia europea nació en
2002 cuando alguien dijo que necesitaba un bandoneonista para llevar a Grecia y Luis Corniero
(veterano protagonista de shows en el Viejo Mundo desde los años del exilio) sugirió su nombre: el
rosarino, atento a la oportunidad, no la dejó pasar. Desde entonces viaja solo o con Los Tauras
para ofrecer conciertos o animar milongas en distintos escenarios de Europa.
Es cierto que el tango obró el milagro de abrir las puertas a los músicos
argentinos, como lo confirman las presentaciones de San Telmo Lounge, un conjunto que apuesta a los
nuevos horizontes de la música ciudadana.
"En 2008 hicimos tres viajes a Europa", explicó Martín Delgado, el líder del
grupo. "Fuimos en enero y en agosto, y después en septiembre y en octubre, cuando llegamos a
Holanda y Alemania —enumeró—. El primer viaje duró diez días y el tercero, casi dos
meses. Los dos primeros fueron de inversión y recién el año pasado tuvimos ganancias".
"Nos presentamos en festivales de tango y, como tenemos otra propuesta, también
tocamos en pubs y milongas —añadió—. En algunos lugares hacemos shows y en otros
tocamos para que la gente baile ya que es un circuito condicionado por el baile. Por ejemplo, en
Berlín (Alemania) hay milongas con 600 bailarines".
"Para mayo tenemos invitaciones de Francia. En realidad afuera hay un mercado
grande y la idea es hacer un viaje anual", adelantó el músico.
El tango no es el único género que convoca a los artistas criollos. Sandra
Corizzo, quien incursiona en el pop y el rock, cuando no en la fusión jazzera, tuvo su gira europea
y ofreció conciertos en España e Italia.
La cantante que en 2006 actuó junto a Daniel Martina en Yakarta, Indonesia,
confirma la regla que parece regir el flujo artístico hacia Europa: los contactos se estrablecen a
través de internet. Ella afirma que, gracias a MySpace, la comunicación es posible en un rango
impensable hasta ahora.
También ayuda la red de relaciones personales. "Hay amigos como David De
Gregorio, que vive en Murcia o Cuni Massa, que está en Barcelona, quienes me abrieron muchas
puertas", contó la compositora rosarina que recorrió escenarios como Libertad 8 y El bar de Madrid,
donde cantaron Jorge Drexler y Pedro Guerra, entre otros.
"Este viaje me abrió la cabeza y pude constatar que podría vivir de tocar",
concluyó Corizzo.
Juanjo Cura, el tenor rosarino que aborda desde la música lírica hasta la
popular cantó en Alemania, sitio al que llegó de una manera totalmente inesperada. "Se abrieron
horizontes en Alemania, Croacia y España", relató el cantante, y no sin orgullo remató: "Es un
fuerte reconocimiento a lo que uno hace".
"En realidad mi viaje a Europa se originó en el llamado de una chica que sigue
mi carrera y que hoy es mi manager", reveló el artista rosarino. "Ella planificó todo lo que fue
esta presentación en Berlín para la que me contrató una de las tres productoras más conocidas de
Europa", detalló.
Con legítimo entusiasmo Cura reveló: "Ahora tengo contactos en Dubai y en otros
sitios impensados para mí".
Otro rosarino que salió de la Argentina para mostrar su arte es Pedro Reñé,
intérprete de temas propios y de la trova latina que en 2008 visitó España y en su viaje también
incluyó un escenario no tradicional como Nueva York.
Todo indica que afirmar que Rosario es cuna de buenos músicos, más que enunciar una frase de
circunstancia, es el reflejo de una realidad que se constata hoy por hoy en escenarios de
diferentes rincones del mundo.