Un buque australiano rescató a un navegante solitario que estuvo 56 horas al garete en el océano Antártico a bordo de un bote salvavidas luego de que su velero perdiera el mástil en medio de fuertes tormentas en medio bajas temperaturas.

Un buque australiano rescató a un navegante solitario que estuvo 56 horas al garete en el océano Antártico a bordo de un bote salvavidas luego de que su velero perdiera el mástil en medio de fuertes tormentas en medio bajas temperaturas.
El operativo, que duró tres días, concluyó anteanoche cuando el buque Orión, que iba rumbo a las islas Macquarie como parte de una expedición a la Antártida, rescató a Alain Delord a unas 380 millas náuticas al suroeste de Hobart, capital del estado insular de Tasmania.
Delord, quien llegará hoy a Hobart, se encuentra en buen estado de salud y solamente padece de algunas heridas superficiales, según la Autoridad Australiana de Seguridad Marítima.
El navegante solitario, un francés de 63 años, que intentaba dar la vuelta al mundo, envió una señal de auxilio el viernes pasado después de que su embarcación de 11 metros perdiese el mástil a unas 500 millas náuticas de la costa suroeste de Tasmania.
El capitán del Orión, Mike Taylor, dijo que "nos tomó 53 horas para llegar donde él estaba".
Taylor dijo que había enormes marejadas y fuertes vientos y que el rescate fue hecho en condiciones extremas.
Delord, que inició a principios de octubre su travesía, abandonó su yate Tchouk Tchouk Turrón el viernes con el mástil roto y el casco dañado. Rescatistas australianos volaron sobre el náufrago y le arrojaron agua, equipos de comunicaciones y un traje térmico.




