Señor intendente: ¿hace falta que a los vecinos expropiados del barrio Malvinas se los intimide cortándoles los árboles o quitándoles el alumbrado de sus veredas cuando aún no han llegado a acuerdo alguno? Estamos cansados de soportar hechos como: contaminación ambiental, explosiones de silos, uno amenazando caer sobre nuestras cabezas, las rajaduras de las casas, etcétera y ahora lo mencionado. Nuestras casas expropiadas, en aras de la utilidad pública, no se convertirán en una escuela, ni en una fábrica ni en un hospital, sino en un paseo que jerarquizará los distintos emprendimientos comerciales de quienes pagarán suculentas sumas para ello y para vivir en lo que será el barrio más caro de la ciudad. Respetuosamente le preguntamos si esta administración defiende a los sectores económicos privilegiados en detrimento de quienes tiempo atrás le pusimos el hombro para lograr la tan ansiada liberación de esas zonas. Le pedimos además que no sólo los altos principios del derecho sino también de la justicia primen en el momento de tomar decisiones para con los expropiados, que los mismos contemplen el bien común y la igualdad social.

































