¿Qué está pasando? ¿Qué nos está pasando? No hablo del furor que hay por estar todo el tiempo conectado vía celular, netbook, PC, tablet, notebook o cualquier otro elemento de costosa y alta tecnología que nos da esa posibilidad (tonta) de decirles a nuestros afectos, por Facebook, Twitter (es decir, a nuestros hijos, padres, primos, hermanos, tíos, abuelos, amigos, compañeros de trabajo, parejas o cualquier ser vivo -mascotas- que humanicemos) cuánto los queremos, extrañamos, amamos. Estamos conectados pero no comunicados. ¿Qué está pasando con las redes sociales? Ese entramado natural evolutivo que nos va llevando a ser indiferentes, a ser especialmente únicos, a ir desintegrándonos de a poco, a ir perdiendo el sentido de tender la mano al prójimo, a tanta violencia por pensar distinto, a tanto autoritarismo democrático, al ir caminando por la calle y darte vuelta tres veces para ver quién está detrás. Se van perdiendo los valores de la honestidad, el trabajo y la palabra. Se segrega por el color de piel a otro semejante, se prejuzga. ¿Qué pasa con las redes sociales o con la lucha natural de las clases sociales por subir un escalón más y ganar en calidad de vida? ¿Será que hay una clase social encubierta que no deja que el resto avance? ¿Por qué no nos dejan ahorrar? ¿Por qué debemos ver películas o series en castellano? ¿Por qué debemos registrarnos en una base de datos para ingresar a un estadio de fútbol? ¿Por qué tengo que viajar de Rosario a Mendoza en micro? ¿No tengo otra opción de transporte público terrestre? ¿Por qué debemos pagar impuestos a las ganancias siendo trabajadores? ¿Qué está pasando con las redes sociales? ¿Somos todos golpistas los que manifestamos nuestra opinión el 8N? ¿Qué está pasando con las redes sociales en Chile, en Brasil y la región? Hay una gran frustración de ver tantos años perdidos por creer que algunos tienen la verdad y la razón, prometiendo muchas cosas que ni ellos lo creían. La movilidad social de una clase a otra es un fenómeno que generó que mi padre, peón de un aserradero con sexto grado de primaria, me pudiera dar un estudio y ser el hijo técnico, y de ese hijo técnico, llegara el nieto profesional. La clase social dirigente debe alentar políticas que vuelvan hacer de las redes sociales una herramienta para vivir mejor, con justicia y en libertad, pensemos un minuto antes de vo,tar en las próximas elecciones.
Fernando Norberto Manzano
DNI 14.938.917
El diario El País de España en su edición digital del 08/07/2013, anuncia la creación del “Premio Internacional de Periodismo Gabriel García Márquez”, que se celebrará en Medellín, Colombia el 25 de julio y los reconocimientos serán entregados el 22 de noviembre próximo. El periodismo, según la Real Academia Española es la captación y tratamiento escrito, oral, visual o gráfico de la información en cualquiera de sus formas y variedades. Hoy, el periodismo es una profesión de formación universitaria que tiene como fin buscar noticias para que la sociedad esté enterada de lo que ocurre en su entorno. El término periodismo abarca un círculo como nunca lo hubiese soñado. Comprende los cuatro medios de la información más elaborados: la prensa, la radio, la televisión e internet. Este último es la magia del siglo XX, donde con un simple movimiento del ratón en breves segundos estamos en comunicación con los diarios más alejados del orbe. No sólo con palabras, sino también con fotos y videos que nos muestran los acontecimientos más inverosímiles. Donde tenemos a mano y a nuestra disposición todos los elementos informativos: ciencia, historia, astronomía, música, teatro, óperas, medicina. Una valiosa guía de los acontecimientos universales gracias a la perfecta técnica del periodismo moderno. El consejo rector del Premio Internacional de Periodismo trata cinco categorías: crónica y reportaje, imagen periodística, cobertura noticiosa, innovación y un galardón especial a la excelencia. En fin, una demostración incuestionable de que los testimonios de cualquier naturaleza, son y seguirán siendo fuente primaria y fundamental para el trabajo del periodista.
Roberto Linares
DNI 2.303.332
Por amor a la camiseta
No me voy a meter en la interna del folclore del fútbol entre Newell’s y Central porque tengo un respeto por ambos clubes y sus respectivas historias. Pero hablando con un colega y amigo rosarino, la semana pasada, me enteré de lo que ganan los máximos referentes del plantel rojinegro, concretamente Gabriel Heinze, Maxi Rodríguez e Ignacio Scocco. Y confieso que a partir de ese momento empecé a desear que los rojinegros ganaran la Copa. En una época en la que todo parece venderse al mejor postor, aparecen estos futbolistas (y seguramente otros del plantel también) jugando prácticamente por amor a la camiseta. Esa frase, “por amor a la camiseta”, parecía ya en desuso, era casi una pieza de museo. Pero gracias a estos jugadores, esa maravillosa frase ha resucitado. Si fuese hincha de Newell’s estaría orgulloso de estos tipos que aparecieron cuando el club más los necesitaba, y no sólo espantaron el fantasma del descenso, también salieron campeones y estuvieron cerca de la gloria americana. No es poca cosa para futbolistas profesionales que demostraron que los sueños de la infancia no tienen precio. El sentido de pertenencia hacia una camiseta puesto de manifiesto por este plantel de Newell’s nos reconcilia con la mejor esencia del fútbol. Es cierto, debo admitir que es parte del folclore que los hinchas de Central hayan amanecido con una enorme sonrisa, entiendo la tristeza de los hinchas de Newell’s que sienten que un sueño se les escapó, pero como amante del fútbol, y como hincha de Boca, siento una especie de sana envidia por la actitud de esos jugadores rojinegros. Si fuera de Newell’s yo hoy estaría orgulloso. Amo el fútbol, y me “robo” un pedacito de ese orgullo rojinegro y lo hago mío. Estos muchachos dieron un ejemplo de ética, de amor por la camiseta, y hasta de grandeza a la hora de perder. Gracias en nombre del fútbol, gracias porque esta vez la pelota le ganó a los millones, gracias por haber demostrado que los sueños infantiles pueden mantenerse inalterables cuando el amor es verdadero.
Carlos Barulich
DNI 8.375.619
De Ghandi a Mandela
Estaba esbozando una nota sobre Mandela y escribía que el líder sudafricano estaba por partir a la otra dimensión, y creo que me equivoqué. Los grandes hombres son seres de luz que no se van nunca, creo que son inmortales, guían a millones en el camino de la vida, sus enseñanzas, permiten avizorar el futuro. Pasa el tiempo y el recuerdo de este hombre como muchos otros, el Mahatma Ghandi, Luther King, Jesucristo, siguen estando vivos y sus enseñanzas tienen plena vigencia. De estos hombres fuera de series, creo que lo más importante y destacable, es el uso de un arma totalmente letal, que siempre fue utilizada, con brillantes resultados y fue el amor. El amor a sus semejantes destruyó los muros más inexpugnables del viejo sistema, del nuevo y del que vendrá. Siempre pongo como ejemplo a la India. Fue un gran feudo del imperio británico. Un hombre, vestido simplemente con una tela blanca, como su alma, se atrevió a desafiar al imperio solamente con el amor a su pueblo y el rechazo a su dueño. Este ser pequeño, tan grande e iluminado, obligo al poderoso e invencible inglés a retirarse dejando libre la tierra sojuzgada. Volvemos a Mandela, que lo tuvieron 27 años preso para taparle la boca porque era un ser de luz que pretendía la libertad de su pueblo. Con el arma letal del amor, consiguió liberarlo del yugo apartheid. Hermosos ejemplos que siempre tienen vigencia. Pensaba escribir sobre la vida, persecución y sacrificio de Mandela, pero siempre tendremos historiadores y periodistas que nos contarán su trayectoria y logros. En estas líneas quise escribir sobre el amor, arma letal de los hombres que todo lo pueden. Dios proteja a la Nación y su pueblo.
Carlos A. Borisenko
DNI 4.340.294
Personaje imprescindible
El 20 de julio ha sido instituido como el Día del Amigo; de manera que en esa jornada habrá saludos y reuniones celebrando la amistad. Es que entre las cosas lindas de la vida, hay alguien que es un personaje imprescindible: el amigo. Creo que está mal decir “un buen amigo”, pues si es malo, entonces no es amigo. No es necesario que le asignen un día, ni escribir en la agenda: “saludarlo”; porque está metido en el alma en todo instante y no hace falta en una fecha recordarlo. Todos tuvimos un amigo; en la primaria, en la secundaria, en la facultad, en la fábrica, en el taller, en la oficina, en el club; allí donde la convivencia cotidiana genera la posibilidad de crear lazos amistosos. Y ellos están entre las cosas más bellas de la condición humana. Felizmente, algunas de las viejas amistades se proyectaron hasta la actualidad de nuestros días. A otras, por distintas circunstancias, las encontramos andando los caminos del recuerdo; y por qué no, también pueden surgir otras en cualquier momento. El de la amistad es uno de los mejores sentimientos; por eso, qué bien nos sentimos en esas reuniones con amigos donde campean las evocaciones, las bromas, los antiguos sueños y los nuevos anhelos. Como sucede con la celebración del Día de la Madre, del Padre, de los Abuelos o del Niño, suele haber alguna ausencia; algún amigo que se fue y cuyo espacio, como dice Cortés, no puede ser llenado. Pero casi siempre también hay un amigo a nuestro lado para compartir un momento, una emoción, una alegría.
Edgardo Urraco
Indignación por la irresponsabilidad
No salgo de mi asombro por la falta de respeto y compromiso con que se maneja Horacio Romero, dueño de Scheimberg Vidrios SRL. Mi experiencia personal al contratar con su empresa fue un desastre y me perjudicó comercialmente. Todo empezó el pasado 13 de marzo cuando dicha empresa fue contratada para la construcción y colocación de puertas de vidrio en el local comercial de mi propiedad ubicado en el Alto Rosario Shopping. Mi primera experiencia comercial. Desde el inicio colocaron vidrios que no coincidían con las medidas contratadas y no eran de la calidad de los elegidos y abonados, lo cual lo defino como una estafa. A pesar de mis reclamos nunca lo admitieron y con el correr de las semanas quedó en evidencia, ya que los paneles de vidrio tuvieron múltiples quebraduras y rajaduras, lo cual no permitió trabajar en buenas condiciones, poniendo en peligro a las personas que trabajamos en dicho local. Estos episodios se repitieron en muchas oportunidades (más de 10), repito, los reclamos fueron infinitos y la respuesta del señor Horacio Romero nunca fue satisfactoria, ya que hoy, después de 4 meses, sigo en las mismas condiciones. Hago saber de la negligencia con la que trabaja Scheimberg Vidrios SRL y lo peor es la falta de compromiso con la que se comporta su dueño y responsable Horacio Romero.
Verónica Brown Carey
DNI 35.022.075