Para Irene, de 6º grado, aprender “es una forma de crecer, porque te ayuda en la vida cotidiana. Por ejemplo: la suma te ayuda para comprar cosas en el supermercado”. Mientras que Ana Julia considera que “es saber más de diferentes formas” y Tomás que “es tener un mundo interesante, de gran conocimiento. Ir contento a la escuela, sonreír, prestar atención. Ser feliz”. Son sólo algunas de las respuestas con las que los chicos y chicas de 6º grado de la Escuela Nº 1.388 Antonio Berni de Funes sorprendieron a su maestra. Una experiencia que suma la palabra de los más pequeños a profundos debates pedagógicos.
Mónica Escudero se unió este año como maestra de grado a la primaria Antonio Berni. “Una escuela nueva, con un edificio hermoso”, describe.
Como toda nueva experiencia, la maestra quiso saber qué esperaban sus nuevos alumnos de su trabajo. Junto a un texto de bienvenida les propuso que respondieran ¿qué es aprender? “Es algo clave, que me orienta a saber cómo enseñar mejor”, repasa la docente al contar las razones de este ejercicio de intercambio y sobre un proceso nada sencillo como es el de enseñanza-aprendizaje.
El hincapié de los chicos estuvo en acordar en “que no hay una sola manera de aprender, y por tanto hay muchas maneras de enseñar”.
Así, Victoria, de 6º A, definió: “Para mí aprender no sólo es aprender en el colegio, sino que podamos aprender fuera de nuestras aulas. Por ejemplo: todos aprendemos de distintas maneras, todos tenemos nuestra forma de ser, quiero decir que tenemos distintos gustos. El colegio no tiene que ser sólo escribir y dictar, no, tiene que haber distintas formas de aprender, como aprender haciendo cosas que nos gustan. Porque somos todos diferentes, no puede haber una sola forma. Yo creo que aprender haciendo cosas que nos gustan, es mucho más efectivo que aprender leyendo libros y recitando diálogos. Hay que ser creativo y original y, obviamente ¡divertido! ¡Eso es aprender para mí!”.
Para la maestra de 6º, que enseña lengua y ciencias sociales, esas definiciones que aluden a diferentes formas de aprender, le marcan “que también hay diferentes formas de enseñar, y piden que «no sea siempre lo mismo»”. “Y —profundiza— los chicos también nos dicen que ellos son diferentes”.
El oficio y la teoría la han convencido que para un mejor aprendizaje no es menor saber qué piensan sus alumnos, poner en un lugar relevante sus opiniones: “Creo que hoy hay tanta confusión sobre lo que es calidad educativa, inclusión, igualdad, que es bueno aportar la visión que tienen los alumnos”. Y cuando se avanza en este camino, lo que aparece es “que piden más sabiduría, conocer el mundo”.
Para resumir la meta de esta iniciativa pedagógica, responde con una reflexión propia: “Si somos capaces de leer con el corazón lo que dicen los niños, comprenderemos mejor la teoría; porque no hay mejor manera de entender algo, que en la simpleza del decir de nuestros niños”.
Divertirse, estar con amigos, escuchar a los padres, memorizar, sumar información, de todo esto hablaron los alumnos y alumnas de 6º grado en sus respuestas. “Para mí aprender es sentirse bien y que podés avanzar siempre para adelante. Además me hace saber que ser diferente no es algo malo, sino algo bueno” (María Pía); “Aprender es que te enseñen cosas de distintas maneras” (Candela), “Significa estudiar algo y saberlo memorizándolo, cada uno de manera diferente” (Lara) y “Es crecer juntos con amigos, crear cosas nuevas” (Catalina).
“Es enseñar, divertirse y sorprenderse, aprender jugando y sentirse bien aprendiendo” (Manuela); “Es jugar, divertirme, pasarla bien y saber nuevas cosas interesantes” (Franco) y “Es agregar información a la mente, digamos que hay una computadora y yo le agrego información, de tal manera que pueda responder a una mayor cantidad de preguntas. Eso es justo lo que pasa con el cerebro o mente” (Lucas). “Es una manera de saber sobre nuevas cosas y tener un mejor futuro” (Martín) y “Es desarrollar el cerebro para el aprendizaje” (Valentino).
Octavio consideró que aprender “es lindo. Aprendés una cosa y después lo reconocés y es lindo. Y ya sabés que significa”, mientras que Matías dijo que “es como un mundo, si ese sorprendente universo de nuevas culturas, relatos increíbles que vuelan por tu cabeza y te impresiona cuánto más podés lograr. Un mundo en el que todos se relacionan y se respetan. Ese mundo construye futuro todos los días” y Erick que “es descubrir, porque cuando aprendés no solo aprendés a descubrir cosas nuevas, también aprendés. Tiene mucho que ver con la escuela aprender. Así para mí aprender es estudiar y descubrir”.
Para Tomás aprender “es ir a la escuela a aprender materias importantes, a ser buen amigo con los chicos nuevos y aprender las reglas de convivencia”, y para Delfina “que te enseñen cosas nuevas”. En tanto que Ornella explicó que “mientras alguien enseña, el otro va tratando de saber lo que le enseñan”. Juan aseguró que “es un beneficio para la vida, para saber más” y Mateo que “es una manera de seguir profundizando lo que nos gusta”. También Alvaro dio su opinión: “Es adquirir cosas que no se sepan, como información del colegio o del exterior. Por ejemplo: cuando nos vamos de viaje y vamos a visitar un museo o vamos a una excursión en grupo”. Y Lucio respondió que “es saber algo nuevo, aprender algo nuevo”.
También contestaron Manuela que dijo que aprender “es enseñar, divertirse y sorprenderse, aprender jugando y sentirse bien aprendiendo”; Fiona para quien “es importante, te ayuda a hacer muchas cosas que no sabés, y también podés ayudar a los demás a aprender mucho más”. “Es aprender como hacer un montón de tarea, pero sin hacer”, expresó Agustina y “es saber hacer cosas con tus compañeros, ser inteligente para seguir con tus amigos y poder divertirse”, según dijo otro Tomás. Además de la mirada de Margarita: “Aprender es bueno porque cuando seas grande te va a servir en un trabajo todo lo que aprendiste y te sirve también para poder enseñar a otros lo que ellos no pueden aprender”
Herramienta. Mónica Escudero dice que tener presente la palabra de los chicos es también una herramienta para entender y orientar la enseñanza. Algo sobre lo que opina con un infinito optimismo. “El chico es capaz, puede desde que nace. Hay que darle todo lo que se pueda exigir, siempre para orientando arriba lo que hay que dar, para bajar siempre tendremos tiempo. Hay que apostar a la esperanza.”
La idea de preguntar a los chicos sobre lo que aprenden y comparten en la escuela, se apoya en valiosas experiencias pedagógicas de todos los tiempos. Una bien recordada es la del maestro uruguayo José María Firpo que recopiló definiciones, notitas, diálogos, anécdotas y respuestas de sus alumnos. Ese amoroso trabajo lo volcó en el libro “¡Qué porquería es el glóbulo!”, editado por primera vez en 1976. En el prólogo, Firpo escribió: “La idea de recoger lo que ud. va a leer fue sugerida allá por 1945 o 1946 (...) Leerá usted aquí lo que se oye, se escribe, se ve, o, en una palabra se vive en una escuela. (...) ¿Y el que reunió este material, quién es? Un maestro que ama muchas cosas: la escuela, los niños, el pueblo en que nació y vivió, Piñera; un buen mate; sus amigos. Un maestro que ama su profesión”.

































