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Procesaron al Panadero Ochoa por mandar matar a Pimpi y al Quemadito

Dos crímenes separados por un intervalo de tres años. Uno, el de Roberto "Pimpi" Caminos, el ex jefe de la barra de Newell's asesinado a balazos frente a un bar en marzo de 2010. Otro, el del...

Jueves 10 de Octubre de 2013

Dos crímenes separados por un intervalo de tres años. Uno, el de Roberto "Pimpi" Caminos, el ex jefe de la barra de Newell's asesinado a balazos frente a un bar en marzo de 2010. Otro, el del Maximiliano "Quemadito" Rodríguez, ejecutado de un disparo en la cabeza en la esquina de Pellegrini y Corrientes en febrero pasado. Los dos, unidos por un trasfondo común: el control del paravalanchas en la tribuna rojinegra. A partir de una acumulación de indicios, el juez de Instrucción Javier Beltramone concluyó que el mismo hilo conecta a los dos casos y procesó al actual referente de la hinchada, Diego "Panadero" Ochoa, como autor intelectual de ambos asesinatos por encargo.

La medida judicial se asienta sobre una arquitectura de indicios enlazados entre los que figuran testimonios de antiguos socios de Ochoa en la barra, dichos de familiares de Quemadito, declaraciones de imputados, cruces telefónicos, mensajes de texto, registros de antenas sobre la posición de celulares, fotos, notas periodísticas, blogs y perfiles de Facebook. Todos esos elementos, a criterio de Beltramone, se refuerzan hasta perfilar detrás de ambos crímenes un mismo móvil. Y un mismo instigador.

Ochoa, de 37 años y detenido desde el 20 de agosto pasado, fue evaluado autor intelectual de dos homicidios calificados. Esa figura penal se consideró triplemente agravada por haber sido ordenados a cambio de dinero, por la alevosía y por participación de dos o más personas. Prevé una pena de prisión perpetua. La resolución fue apelada por la defensa. De quedar firme, Ochoa será juzgado en un proceso oral y público.

El referente de la "Hinchada Más Popular" también fue procesado por ordenar el asesinato del barrabrava Matías Pera, quien en noviembre de 2010 sobrevivió a cinco balazos efectuados en Isola al 100 bis por otro hincha que está prófugo. Y, por último, por el fallido ataque a tiros a Quemadito ocurrido nueve días antes de su asesinato, cuando resultó herido en una pierna y forzado a usar muletas. Con el Panadero, otros cinco hombres fueron procesados por participar en los dos ataques sucesivos a Quemadito. Son Héctor David Rodríguez, Sergio Federico Acosta, Walter Acosta, Jesús Romano y Emilio Salazar (ver página 30).

La trama. El análisis de las pruebas que les endilgan a los seis acusados en cuatro expedientes distintos está concentrado en una única resolución de 271 páginas. Con una narración atípica en un escrito judicial, el texto articula los hechos en una suerte de red donde todos aparecen ligados.

Además de avanzar sobre la autoría material e intelectual de los ataques, el juez planteó un móvil común a todos ellos: "La necesidad de eliminar a aquellos que osaron copar la jefatura de la barra brava". En el caso de Pimpi, porque amenazaba con retomar el control (ver página XX). Y en los de Quemadito y Pera, por participar del famoso incidente conocido como "la entangada", que ocurrió cuando Ochoa fue bajado a golpes de la tribuna y desnudado en público en un intento de antiguos socios por desbancarlo.

"Todos estos hechos violentos ocurren en el marco de la mal llamada barrabrava de Newell's", encuadró Beltramone, que dedicó varios párrafos a desentrañar el funcionamiento de la barra. De ese análisis, concluyó que "bajo el pretexto de amor o pertenencia a un club se disimulan estructuras criminales y negocios espurios".

Un elemento del que se valió el juez para analizar los desplazamientos en el núcleo duro de la hinchada fue la foto tomada por este diario el 10 de febrero de 2009 en el paravalanchas reproducida en esta página. De izquierda a derecha, aparecen Matías Pera, Sebastián Gil, Diego Ochoa, David "Porteño" Rodríguez —uno de los acusados de matar a Quemadito— seguido por el propio Rodríguez. Esto revela, para el magistrado, que todos se conocían desde hace cuanto menos cinco años. Y por eso consideró creíbles los dichos de ex allegados al Panadero que luego rompieron vínculos con él, entre ellos el propio Pera.

 

El detonante. Lo que marcó el quiebre, apunta la resolución, fue el incidente del 8 de septiembre de 2010 cuando Maxi Rodríguez, su padre Sergio el "Quemado" y Matías Pera desnudaron en público y en pleno partido de fútbol al Panadero para quitarle el poder. Pera había tenido diferencias con él y Quemadito se había distanciado al no sentirse apoyado económicamente mientras estuvo en prisión ese año por un incidente en el boliche Mogambo.

"El panadero le prometió de todo. Que le iba a poner un abogado. Que lo iba a ayudar. Y nunca le llevó nada, ni un kilo de azúcar", contó Matías Pera. Entonces, en palabras del propio Quemado, su hijo se propuso "quitarle la tribuna y ser el nuevo jefe de la barra", aunque luego de la humillación pública no logró destronar al Panadero del mando.

Ideólogo con ejecutor. Por el lapso de casi un año desde la "entangada", Maximiliano Rodríguez estuvo preso por otro hecho delictivo. Recuperó la libertad el 26 de diciembre de 2012 y en febrero lo mataron. ¿Qué elementos colocaron al Panadero como supuesto instigador de esa muerte? Para el juez, está probado que conoce el supuesto ejecutor de Quemadito, el "Porteño" Rodríguez, era parte de su fuerza de choque. "No solo lo conoce sino que luego del homicidio mantiene una relación con el mismo", consideró.

Otro dato: al usuario de Facebook "La hinchada más popular" se subieron imágenes con una bandera que dice "Fuerza David" a sólo un mes de la detención del Porteño. Se suma un mensaje que el Panadero envió el 7 de febrero a su mano derecha Maximiliano "Manza" Olivera (está prófugo y se entregaría el martes) en el que le dice haber hablado con su abogado "por lo de David. El miércoles le va a hacer una presentación espontánea".

Panadero afirmó que se refería a otro David a quien por esos le habían allanado la casa. La existencia de esa medida no se constató. Beltramone concluyó en cambio que a la fecha del mensaje, dos días después del crimen, Porteño estaba prófugo en Mar del Plata y había que "comenzar alguna posible defensa y parte del pago a un fuerza de choque es asumir una defensa anticipada". En ese momento, Porteño no estaba aún siquiera sospechado en la causa. Y de hecho regresó un miércoles de su escape veraniego.

"Un arreglo". Por último, el juez detalló un incidente mencionado por varios allegados a Quemadito. Contaron que, a poco de salir de prisión, el joven ideó un plan para estafar al Panadero. Otros dos presos alojados con él le ofrecieron a Ochoa matar a Rodríguez a cambio de un pago. Hay cruces de llamadas que darían cuenta de esa negociación. Luego de pactar un arreglo, el joven fingió estar herido para que allegados al Panadero pagaran a sus vecinos de celda por el falso ataque. La novia de Maxi contó que él llegó a cobrar 15 mil pesos gracias a ese ardid y que con ese dinero "del Panadero" vivieron el último mes.

"Maximiliano Rodríguez quería volver a la barra y había estafado o intentado hacerlo al Panadero, dejándolo en ridículo una vez más", evaluó el juez. En ese marco, constató que el 30 de enero, tres días después del primer atentado, Quemadito llamó al celular del Panadero sin recibir respuesta. "¿Por qué lo llamaría siendo que nunca antes lo había hecho? —planteó el juez— Quizás, temiendo un final inevitable, herido y solo, lo llama dos veces a Ochoa y no lo atiende. Nunca más vuelve a hacerlo". A los seis días lo mataron.

Así, según el dictamen judicial, el crimen de Quemadito es la punta de un hilo que atraviesa a los otros casos en los que el Panadero quedó procesado. Todos, evaluó el juez, con un mismo móvil en las sombras: " Cada uno que intentó establecerse en lugar de jefe fue eliminado. Todos corrieron la misma suerte. Y todos en manos de sicarios amigos o cercanos al señor Ochoa".

La intimidad del paravalanchas

Esta foto de La Capital que ilustra la nota, refiere el juez en su resolución, fue muy valiosa en la pesquisa. Arriba, de izquierda a derecha, se ve a (1) Matías Pera, (2) Sebastián Gil, (3) Diego "Panadero" Ochoa, (4) David "Porteño" Rodríguez y (5) Maxi "Quemadito" Rodríguez. "Porteño" está procesado como homicida del "Quemadito". Lo singular para el juez es que "Panadero", acusado de instigarlo, declaró en el juzgado no conocer a "Porteño", quien aparece a un metro suyo. El último barra identificado en la imagen, abajo a la izquierda, es (6) Daniel "Teto" Vázquez.

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