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Prevención de accidentes

Motivados por la preocupación de los trágicos acontecimientos ocurridos en estos días, nos da lugar a pensar en otras futuras tragedias no deseadas, con la lógica de que lo ideal es...

Jueves 05 de Septiembre de 2013

Motivados por la preocupación de los trágicos acontecimientos ocurridos en estos días, nos da lugar a pensar en otras futuras tragedias no deseadas, con la lógica de que lo ideal es anteponerse a esos hechos con criterios debidamente estudiados, para aplicarlos antes que estos se produzcan. A su vez, también planificar soluciones de emergencia en accidentes que ya se produjeron, aplicando elementos de salvataje previamente diseñados y elaborados para cada finalidad que superen los recursos improvisados, adaptados según el tipo de tragedias, inundaciones, derrumbes edilicios, fuertes tormentas con desprendimientos de cableados eléctricos, incendio, estableciendo en especial la forma de accionar de manera urgente para salvaguardar la vida del accidentado, teniendo presente que el paso de los minutos son vitales al momento del percance que originó el accidente, a su vez también para gente que sufra una descompensación común habitual tanto en personas mayores o niños como en casos cardíacos, ahogos, intoxicaciones, entre las centenares de complicaciones que se originan cotidianamente, las cuales sin la presencia de un médico en el preciso momento se debe actuar sin el profesional con "mano propia", pues es de considerar la necesidad de que todos debemos tener conocimientos prácticos elementales, aconsejados debidamente para tomar los primeros pasos ante la imperiosa situación. Para este logro sería necesario el funcionamiento de una muestra en forma de exposición itinerante y ser presentada en todas las salas que desinteresadamente se presten a colaborar, y de esa forma poder interiorizar exhibiendo ilustraciones, proyectos, maquetas y todo lo relacionado a accidentes y salvamentos, incluso exponer un regulador de gas desarmado y llave similar al instalado en el edificio de la tragedia. Y así podríamos compenetrarnos en la complejidad de su funcionamiento interior, la que siempre debe ser manipulada por un profesional en esa especialidad, principalmente presentar láminas enmarcadas con todo tipo de consejos y diseños elementales, manteniendo siempre presente un viejo proverbio: el saber algo más no ocupa lugar, y el de un proverbio nuevo: el médico tiene que saber algo de mecánica y el mecánico algo de medicina. Han sido numerosos los casos que de diversas formas resultaron fatales por falta de una simple preparación y algo de conocimiento, pero si colaboramos todos unificando ideas se puede llegar a que proyectemos soluciones, tomando siempre experiencias en base de nuevas y pasadas situaciones insólitas, las cuales pueden volver a repetirse. Como por ejemplo, entre algunas de ellas que fueron casos insalvables, el de niños que cayeron en fosas profundas de reducido diámetro o como la del jovencito que tuvo su trágico final en el interior de una ambulancia, en un traslado de emergencia ocurrido en el llamado cruce Alberdi, debido a la demora causada por las maniobras ferroviarias que obstruyeron la avenida. En cuanto a los dos últimos accidentes de estos días sombríos causados por funcionamientos mecánicos caducos e ineficiencia en la calidad de sus materiales y estructuración, estos deben ser estudiados a fondo y perfeccionados para que nunca más por culpa de esas imperfecciones ocurran esos imborrables sucesos. Por el momento, el agradecimiento a todas las personas vinculadas a los rescates, deseándoles que pronto se le reconozcan más recursos económicos necesarios para todo el quehacer en su función, como así a todos los periodistas que nos informaron de los hechos continuamente.

Aurelio Puccini
 

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