Uno de los detenidos el martes en una casilla de Villa Gobernador Gálvez donde se encontraron armas y numerosas municiones quedó imputado ayer por tenencia de arma de guerra y seguirá preso al menos 30 días, mientras la Fiscalía espera el resultado de una pericia balística para saber si parte de lo secuestrado fue sustraído de la Fábrica Militar de Armas de Fray Luis Beltrán. El muchacho también está preso y fue indagado por el crimen de Ezequiel Lovey, un joven de 25 años atacado a tiros en febrero de 2014 en Villa Gobernador Gálvez. El otro detenido, sobre el que pesan menos evidencias, recuperó la libertad.
El hallazgo ocurrió el martes en una casa de Magallanes al 1800 de lavecina ciudad en un operativo de la Tropa de Operaciones Especiales y la ex Drogas Peligrosas. En ese lugar se secuestraron dos cajas de proyectiles para fusiles FAL calibre 7.62 marca FM Fray Luis Beltrán, nueve con punta negra y capacidad para perforar blindajes y cinco de punta roja para trazar trayectoria.
Además se incautaron granadas, cartuchos de escopeta calibre 16, municiones calibre 9, 32 y 38 milímetros, un silenciador, un chaleco antibalas de la policía de Santa Fe y una escopeta tumbera doble caño. Dos personas quedaron detenidas: Edgar Nahuel E., de 23 años y con pedido de captura desde 2015 por un homicidio; y Lucas Enzo V., de 24.
Audiencia. Ambos detenidos fueron sometidos ayer a una audiencia imputativa ante el juez Juan Andrés Donnola. El fiscal José Luis Caterina les imputó tenencia de armas de guerra y pidió la prisión preventiva sin plazo para Edgar E., respecto de quien pesan más pruebas, y sólo por 30 días para Lucas V., “sin perjuicio de elementos que permitan mejorar su situación procesal” ya que su situación no es tan comprometida.
Al declarar, el muchacho contó que estaba en la casa allanada porque se había peleado con su padre y éste lo echó de la casa. Sostuvo que E. le permitió alojarse allí, adonde fue con su esposa embarazada. Dijo que pasó allí dos noches y no vio ningún arma. Y que su padre, presente en la audiencia, podía dar fe de eso. Tras escuchar ese relato el juez Donnola le otorgó la libertad con el compromiso de presentarse a firmar en la Oficina de Gestión Judicial, mientras que le impuso la detención preventiva a E. por 30 días. Asimismo, desestimó un planteo del defensor oficial Martín Riccardi al concluir que no existió ilegalidad en el procedimiento sino que “se ha ajustado a derecho”.
La Fiscalía espera contar ahora con el resultado de una pericia balística ordenada sobre lo secuestrado, que entre otros puntos debe determinar si el material pudo ser sustraído de Fabricaciones Militares, donde esta semana una auditoría oficial detectó un faltante “alarmante” y más de 190.000 balas 9 milímetros y 750.000 de FAL sin registrar.
El crimen. El miércoles Edgar E. también fue trasladado a Tribunales pero para responder por una cuenta pendiente con el viejo sistema penal. Tenía un pedido de captura del juzgado de Instrucción 5 por el crimen de Ezequiel Maximiliano Lovey. El joven de 25 años fue asesinado la madrugada del 8 de febrero de 2014 cuando iba en moto junto a un amigo y fueron perseguidos, emboscados y baleados por cuatro jóvenes en dos motos. El muchacho fue alcanzado por dos impactos fatales, mientras que Hernán Alfredo B., de 25 años, recibió un balazo en la espalda y salvó su vida de milagro. Pero antes de que la policía pudiera entrevistarlo se escapó del hospital al cual lo habían llevado.
Por la muerte de Lovey fueron procesados en octubre de 2014 otros dos acusados: Héctor Daniel “Gordo Dani” Noguera, apodado “Gordo Dani”; y Lucas Maximiliano “El boxeador” Albornoz. Un cuarto acusado, conocido como “El enano”, sigue prófugo.
Al ser indagado por la jueza Alejandra Rodenas, Edgar E. aceptó conocer a los otros dos imputados pero negó haber integrado la banda que concretó el ataque. Fue indagado en presencia de la defensora oficial Mirta Llonch y quedó imputado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y el mismo delito en grado de tentativa.
































