No hay duda de que todos nuestros conocimientos comienzan con la experiencia, por lo que es necesario destacar que los programas de educación preventiva en el ámbito escolar cuanto antes se desarrollen tendrán una mayor probabilidad de que puedan controlar y reducir los niveles de violencia. Siempre que los mismos estén en base a un compromiso formal y a una planificación cuidadosa, de apoyo, cooperación, y participación de la comunidad educativa comprometida a fortalecer, promover y divulgar una problemática de difícil tratamiento y en franco crecimiento como lo son las adicciones. Tan es así, que aquello que se mostraba incipientemente fue alcanzando tal grado de desarrollo que hoy está instalado como una pandemia social de consumo de sustancias psicoactivas, tanto legales como ilegales. Como técnico superior en prevención comunitaria y empleado policial, habiendo visto y vivido, cosas posibles de cambiar, es que propongo en la búsqueda de recuperar valores olvidados, fundamentales para la educación de niños y adolescentes, la premisa de acercar la familia, la escuela y la comunidad mediante una actividad social que tenga como objetivo la formación mediante un sistema escolástico que permita cultivar una enseñanza intelectual y moral adecuada, y así alcanzar valores como la solidaridad, cooperación colectiva, Escuelas y colegios deberían iniciar a los niños en la práctica deportiva, disponiendo de campos de deportes cercanos o de clubes existentes siempre que estas disciplinas no afecten el desenvolvimiento de otras áreas. Todas las actividades deberían serán organizadas y dirigidas por los mismos estudiantes y con el asesoramiento de profesionales, para que así, poco a poco, puedan ir captando el sentido de valores humanos, responsabilidad y respeto para con sus pares y los demás. Con esta finalidad se podría construir un gran club, con campeonatos anuales, que abarquen a nuestra ciudad, localidades cercanas, provincias y por que no, a todo el territorio de la República. La escuela puede pensarse como un laboratorio social donde se procese un amplio espectro de aprendizajes, pero de lo que no nos debemos olvidar, es que a lo que se debe tender es a la conformación de un sujeto responsable, protagonista de su propia existencia, y en una relación mutuamente transformante, con su medio social y natural. Hay que educar en libertad, y para la libertad, un valor primordial a promocionar.




























