Cuatro hombres oriundos de la ciudad de Córdoba y tres mujeres rosarinas fueron
detenidos ayer a la tarde como presuntos integrantes de una banda conocida como paleteros que
cometió asaltos a casas de familia en las localidades de Fuentes, Pujato, Monje, Gálvez y Granadero
Baigorria. Los sospechosos, especialmente los que son oriundos de la capital mediterránea, serían
integrantes de una misma gavilla que también irrumpió en una vivienda de Cañada de Gómez.
Las detenciones se produjeron ayer, poco después de las 13.30, en una casa de
Presidente Roca al 2500 de Rosario. Allí fueron capturados dos hombres y tres mujeres y se
secuestraron varios objetos que habían sido robados ayer mismo a la madrugada de un domicilio de
Granadero Baigorria. Mientras que los dos restantes fueron apresados en Presidente Quintana entre
Alvear y Oroño tras una persecución que se había iniciado en Entre Ríos al 6000 y que terminó con
el vehículo en el que iban los sospechosos en una cuneta.
Larga pesquisa. La investigación que derivó en los arrestos arrancó hace casi
cuatro meses en la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional XVII de San Lorenzo, una
jurisdicción donde se produjeron varios asaltos a casas particulares con la modalidad conocida como
paleteros. Son grupos de delincuentes que utilizan una especie de ganzúa o paleta fabricaba con un
rayo de bicicleta para abrir puertas e ingresar, en la mayoría de los casos en horas de la
madrugada, cuando los moradores duermen. Tras ello, despiertan a sus víctimas iluminándoles la cara
con linternas, las atan y luego les roban dinero y todo lo de valor que encuentren.
Eso fue lo que le ocurrió a la familia de Juan Carlos Sgalla, un contratista
rural que vive en la localidad de Fuentes, a unos 60 kilómetros de Rosario. En julio pasado una
banda se introdujo en su casa mientras todos dormían y tras permanecer casi una hora los
delincuentes huyeron con unos 4 mil pesos en efectivo y electrodomésticos.
Rastreo telefónico. Las víctimas declararon que el tipo que llevaba la voz de
mando tenía un fuerte acento cordobés y que uno de ellos hablaba en forma permanente por celular
con alguien que estaba fuera.
Esos dos indicios hicieron que los investigadores solicitaran a las empresas de
telefonía celular un informe de activación de antenas en la zona correspondiente a Fuentes aquel
día, entre las 4 y las 6 de la madrugada. La intención era establecer la cantidad de teléfonos que
se activaron en el lugar en el momento en que se producía el atraco. De ese listado de llamadas
surgió una que se había realizado con un aparato radicado en la ciudad de Córdoba.
A partir de allí se establecieron escuchas telefónicas por parte de la Dirección
de Observaciones Judiciales, con conocimiento de la jueza de Instrucción de Casilda Silvia
Nogueras. "Se iniciaron las escuchas y durante estos meses empezamos a tomar apuntes y fuimos
armando un croquis con las personas que iban apareciendo en las comunicaciones. Esas personas
fueron ubicadas, identificadas y se fueron atando cabos a partir de la detención de dos cordobeses
en Capitán Bermúdez el 13 de agosto (acusados de un asalto similar en Cañada de Gómez). Así se
estableció que sería la misma banda que actuó en Fuentes, Pujato y Monje", sostuvo el jefe de
Investigaciones de San Lorenzo, Sergio Di Franco.
Los investigadores hallaron otro dato interesante y que conecta al grupo con
esos hechos. "El informe de las antenas reveló que uno de los teléfonos intervenidos también había
estado en Fuentes y Pujato cuando ocurrieron los asaltos", consignó Di Franco. También apareció en
medio de las escuchas una mención casi explícita al episodio ocurrido a principios de este mes en
la localidad de Monje, en el que resultó como víctima la familia de Félix Médici.
En ese caso, que este diario difundió el 3 de septiembre, los delincuentes
perdieron en la huída una ganzúa fabricada con un rayo de bicicleta, instrumento con el que
vulneraron la cerradura de la casa. Esa paleta fue secuestrada por la policía y según los
investigadores ese hecho apareció mencionado en las conversaciones entre los sospechosos que
discutieron y uno le reprochaba a otro "te olvidaste el gancho".
El último hecho. Mientras el grupo delictivo ya estaba bajo observación de la
policía de San Lorenzo, ayer a la madrugada se produjo otro asalto. Esta vez fue en Granadero
Baigorria. Los delincuentes se hicieron pasar por policías y se apoderaron de armas y dinero. Al
tomar conocimiento del episodio, los pesquisas de la UR XVII pidieron un adelanto de las escuchas
de los teléfonos ya intervenidos y allí se estableció que serían las mismas personas.
"Se hizo un rastreo hasta que se estableció que una de las personas pasaría a
dejar los objetos robados por una casa de Presidente Roca al 2500 de Rosario. Con esa información
se le dio aviso a la jueza Nogueras, al juez rosarino Jorge Baclini y a las autoridades policiales
de Rosario", consignó Di Franco. En ese lugar, sobre el mediodía, fueron detenidos dos hombres y
dos mujeres. Luego otros dos cordobeses cayeron en Presidente Quintana y Oroño cuando huían.