En un país donde de a poquito las avivadas comienzan a darnos vergüenza quiero destacar la "noble y ejemplar" acción de la reconocidísima empresa La Serenísima, que muy pícaramente invierte millones en publicidades mostrando algo que no es: buena gente. Para cualquier empresa menor, realizar promociones con premios y beneficios debe resultar oneroso por la inversión y por el cumplimiento posterior al entregar mercadería o lo que fuera al consumidor afortunado que logre dar con dicho beneficio. Claro que para esta empresa todo es mucho más fácil; total después, cuando los consumidores beneficiados (como es mi caso y el de muchísima gente que conozco) concurren a los almacenes o supermercados a retirar dichos beneficios, les hacen decir a los dueños o cajeros que la "promo ya terminó" mientras que los envases o tapas con premios aclaran muy bien que la promoción es válida hasta el 30/04/2011, Desde la empresa proveedora les hacen decir que no poseen mercadería. Digo yo ¿y cómo hacen para seguir abasteciendo si no tienen mercadería? No hay respuesta, es muy claro que es una estafa al consumidor que casi siempre hace caso omiso a la propia estafa y continúa comprando en beneficio de su propio estafador. Mas allá de todos los juicios que se podrían tejer alrededor de todo esto la voy a hacer muy corta: nunca más compraré ningún producto de esta marca y ojalá todos los consumidores cansados hagamos lo mismo. Que vean cómo el ahorro pícaro que planificaron les explota en la cara cuando vean que la gente no es tonta y a causa de esto mermen peligrosamente sus ventas.


































