Cuatro agentes penitenciarios destacados en la cárcel de Piñero fueron pasados a
disponibilidad como consecuencia de la evasión de dos internos del penal, hecho ocurrido durante la
madrugada del lunes. “Por ahora tenemos más dudas que certezas acerca de como se sucedieron
los hechos, pero de a poco vamos encontrando elementos para poder rearmar lo ocurrido y adoptar las
medidas que el caso requiere”, afirmó ayer Mariano Bufarini, director del Servicio
Penitenciario (SP) provincial. Asimismo, el funcionario aseveró que “como mínimo hubo
negligencia por parte del personal y por eso se dispuso su pase a disponibilidad hasta que se
aclare, mediante el sumario y la investigación correspondiente, cuáles fueron sus responsabilidades
en el episodio”.
De acuerdo a lo que pudieron reconstruir hasta ayer los pesquisas del SP, la
fuga se produjo “entre las 24 del domingo y las 5 de la mañana del lunes” cuando un
control rutinario detectó la ausencia de dos presos alojados en la celda 217 del pabellón 6 del
módulo B del penal que se levanta en cercanías del cruce de las rutas A-012 y 14, en jurisdicción
de Piñero. “Los internos deberían haber estado en celdas individuales pero en ese momento se
hallaban en un calabozo común”, aseguró Bufarini.
Varios caminos. Lo cierto es que los reclusos limaron los barrotes de la ventana de la celda y
fugaron hacia un patio interno del penal como primer paso para lograr su libertad. “Desde
allí hay varias hipótesis que estamos estudiando porque no tenemos muy claro hacia donde
escaparon”, dijo el director del SP. Hasta ayer sólo se había detectado que los evadidos
rompieron dos cercos de alambre perimetral, situados uno a un metro del otro, que obran como un
primer muro de contención. “Se detectó que ambos alambrados fueron rotos en sus bases y que
pasaron por debajo de ellos para huir”, dijo la fuente.
Desde allí, los presos habrían avanzado hacia el último cerco de la cárcel, donde se encuentran
las casetas de vigilancia del personal, y finalmente lograron acceder a campo abierto. “Es
como mínimo llamativo que nadie se haya percatado de la evasión. Depende hacia el lugar que hayan
escapado, estas personas tuvieron que romper dos o tres alambrados perimetrales y eso lleva un
tiempo considerable en el cual nadie de la guardia observó nada. Por eso suponemos que hubo
negligencia del personal y se actuó en consecuencia pasando a disponibilidad a quienes a la hora de
ocurrida la fuga estaban a cargo de los sectores por donde habrían pasado los presos”,
aseguró Bufarini.
Videos internos. Respecto de los controles internos, el funcionario del SP comentó que el
penal de Piñero tiene un sistema de monitoreo con cámaras de video “en todo el sector interno
de la cárcel, incluyendo los patios, los pasillos y los sectores comunes”, pero que carece de
ese tipo de registro “en los muros de alambre perimetrales”.
De acuerdo a la información del SP, los presos evadidos son Rafael Isidoro Arriola, de 27 años,
quien estaba detenido por robo calificado de automotores y a disposición de los juzgados de
Instrucción 5 y de Sentencia 6; y Raúl Valiente, de 22 años, quien se encontraba preso por daño
calificado, evasión y resistencia a la autoridad, a disposición de los juzgados de Instrucción 10 y
Sentencia 2. Hasta anoche nada se sabía del paradero de ambos, aunque todas las unidades regionales
de la policía del sur santafesino estaban alertadas y se habían intensificado los patrullajes para
recapturarlos.
En tanto, Bufarini anunció que tras el pase a disponibilidad de los cuatro penitenciarios (cuyas
identidades no trascendieron ya que no es una medida definitiva sino hasta que se aclaren sus
responsabilidades), tomó intervención en el caso la Dirección de Asuntos Internos Penitenciarios
dependiente de la Secretaria de Control de las fuerzas de seguridad.
Otras fugas
La del lunes no fue la primera fuga registrada en la cárcel de Piñero
desde su inauguración en 2006. El 25 de agosto de 2008 cuatro internos alojados en el pabellón 5
huyeron tras limar los barrotes de la ventana de una celda y en marzo de 2007 un interno que gozaba
de la fase de confianza logró burlar los cercos perimetrales y huir del penal.