Estaba viendo un programa de la tele, y me quede dormido. Estaría soñando, pero fue tan real, que necesito contarlo, para tranquilizar mi mente. Era en el Barrio El Triángulo. Estaban comiendo, en la vereda, una mesa larga con tablones, manteles de colores, y todo el barrio, celebrando fin de año. Cada uno de los vecinos, traía una comida diferente. Nunca había estado en una cena tan atípica para mi forma de vida. Me pareció, que todos eran familia, pero no tenían lazos de sangre, simplemente vecinos, afecto, cariño, y deseos de celebrar en una gran familia. Este recuerdo, sintetiza toda una época de buen vivir, humilde, sin lujos, era una cena familiar. Todos charlaban sus temas familiares, de amigos, de los arreglos que estaban haciendo en el hogar. Todo era simple, cariñoso, con aire de comida casera. Cuando llegaba de viaje, era Práctico del Río Paraná, me invitaban a comer, y tengo el recuerdo de los viejitos, sentados, tomando mate y charlando con el vecino. Pasaron los años, no sé cuántos, y todo fue cambiando, la inseguridad ocupaba el tema principal, al que le robaron, a fulanito que lo mataron, al otro que lo torturaron para saber dónde tenía escondido el dinero, y los viejitos no tomaban mate en la vereda, era peligroso, a varios los habían obligado a entrar a las casa, y los robaban, y a mucho ancianos sufrieron golpes. Mi recuerdo se pierde en el tiempo. Sube Carlos Menem, promete el salariazo, vende todo o casi todo el país, vende mi querida YPF, todo lo que prometió a su pueblo no se cumple, salvo la mal venta de la Argentina. Tuvimos la gran joda, a costillas del laburante. Todos sufrimos, tuvimos varios presidentes en un día y subió al poder, Néstor Kirchner y su esposa. El matrimonio, planeo un sistema de sucesión, que era primero Néstor, luego Cristina, y al final de muchos años de alternancia, su hijo. Este plan, se fue cumpliendo, pero siendo Cristina presidente, Néstor falleció. Cristina ejerció el poder absoluto, en dos presidencias, y fue derrotada en elecciones libres. Cristina tendrá buenas obras, otras equivocadas, pero lo más terrible, fue la división de los argentinos, en oficialistas y enemigos. El odio, se ve en los derrotados, y en Cristina, soberbia de poder, que se inventó una obra de teatro para no entregar oficialmente el mando. Sigue dando órdenes, para entorpecer al nuevo gobierno. Finalizo con un razonamiento que pasa lo natural, y se mezcla con la fe. ¿Se imaginan qué hubiéramos pasado, si el plan del matrimonio se hubiera cumplido? El destino, Dios, la fuerza universal, la sacaron. Fuimos espectadores de la fuerza y el poder del Universo, que nos sirva a todos de experiencia. Dios proteja la República y al pueblo.


































