Desde el 1º de septiembre pasado tengo suspendido el servicio de televisión por cable como consecuencia de un problema técnico. No obstante, recibí este mes, una factura por un total de 355 pesos, suma que incrementa en 140 pesos el monto que pago habitualmente. He reclamado en reiteradas oportunidades la restitución del servicio, sin éxito, ya que me mandan los técnicos de 8 a 17, y coincide precisamente con mi horario de trabajo. Finalmente, y luego de 15 días sin el servicio por el que estoy pagando, pactamos una visita para el sábado siguiente, en el horario de 8 a 18. Pero como era de prever, ningún técnico vino a mi domicilio, ni nadie de la empresa se comunicó para informarme de la cancelación o postergación de la visita. No es este mi primer reclamo. La falta de respeto constante de Cablevisión hacia los pocos usuarios que utilizamos legalmente el servicio, pagando en tiempo y forma, es abusadora. El costo de la promoción que se me ofreció oportunamente, pocas veces coincidió con el importe de las facturas que recibí, ya que me había visto beneficiada con maravillosos paquetes, por los que nunca presté consentimiento. Les hago saber también que mi tiempo es valioso y les recuerdo que ya no son la única empresa que presta televisión por cable.


































