Edición Impresa

Ordenan detener a un policía federal por connivencia con Delfín Zacarías

Lo decidió el juez federal Carlos Vera Barros. Lo apodan He Man y hasta junio de 2012 trabajaba en la delegación local de Drogas.  

Miércoles 25 de Septiembre de 2013

El juez federal Carlos Vera Barros ordenó la detención de un agente de la Policía Federal por su presunta connivencia con Delfín David Zacarías, el hombre que cayó el 5 de septiembre en una casa de Funes donde se encontraron unos 300 kilos de cocaína y pasta base. Se trata del cabo José Luis D., apodado "He Man", quien trabajó en la Delegación Rosario de la Sección Drogas Peligrosas de esa fuerza hasta 2012, cuando la cúpula de la repartición fue desplazada tras una denuncia por extorsión que hizo la esposa del propio Zacarías.

Hasta anoche el uniformado en cuestión no había sido localizado por los investigadores. Mientras tanto su abogado, Germán Mahieu, presentó un pedido de eximición de prisión en el juzgado Federal Nº3, a cargo de Vera Barros, con el argumento de que su cliente no está involucrado en el caso.

Sin embargo, una fuente judicial señaló que existen "múltiples pruebas" que vinculan a José Luis D. con la organización que, según la Justicia, lideraba Zacarías. Y citó intervenciones telefónicas en las que se detectó que dio cuenta de operativos que se iban a realizar a determinados bunkers comandados por el supuesto narco. "En mayo pasado se frustró un allanamiento porque le avisó a un familiar de Zacarías y cuando llegó la policía ya habían levantado la droga", explicó el portavoz.

La pregunta que se formulan en la Fiscalía Federal a cargo de Juan Patricio Murray es cómo se enteraba el agente de los procedimientos si no trabajaba más en Drogas Peligrosas. "La respuesta no las tendrá que dar él", comentó la fuente judicial.

Al respecto, Mahieu sostuvo que no existe "una vinculación seria y cierta" de su cliente con la causa y aclaró que el único punto de contacto es un auto de propiedad del policía que trabajó para la remisería que Zacarías y su esposa tienen en Granadero Baigorria. "El tiene un Volkswagen Voyage con chapas de la municipalidad de Baigorria y trabajaba para dos remiserías, una de ellas era de la Zacarías. Pero dejó de hacerlo cuando se enteró por los diarios que a este hombre lo invetigaban por su crecimiento patrimonila y sus presuntos vínculos con el narcotráfico", afirmó el letrado. Esa versión fue contradicha por una fuente judicial. "Dudamos que el remís le pertenezca. Tal vez prestó su nombre", comentó.

La fuente indicó además que el cabo José Luis D. está acusado en calidad de coautor de tráfico de estupefacientes, tenencia, fabricación y producción de cocaína agravado por su condición de policía, pero no está siendo investigado por el lavado de activos como algunos familiares de Zacarías vinculados al expediente.

Tras ser separado de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, el suboficial D. estuvo en disponibilidad hasta que se le asignó un nuevo destino: la sección Prevención de Disturbios en Espectáculos Públicos de esa fuerza en la Capital Federal. Sin embargo, el abogado Germán Mahieu señaló que actualmente su cliente no está trabajando y está esperando que le otorguen un nuevo destino. "No tiene sumario abierto y no estuvo vinculado con la remoción de la cúpula de la Federal en Rosario. Tiene la placa y el arma reglamentaria. Lo que ocurre es que está esperando que la fuerza le de un destino cerca de Granadero Baigorria, donde vive", comentó.

La causa. Zacarías era investigado por la Secretaría de Delitos Complejos de la provincia por un "desmedido" crecimiento patrimonial cuando fue apresado el 5 de septiembre por agentes de Drogas Peligrosas de la Policía Federal que allanaron una coqueta casa de Funes. Allí se halló una cocina de drogas en la que secuestraron 300 kilos de cocaína y pasta base para preparar el estupefaciente, así como unos 400 litros de precursores químicos para fabricar la droga, armas y una cantidad no precisada de dinero en billetes de pesos, dólares y euros.

Según la versión oficial, Zacarías fue detenido mientras cocinaba la droga. Pero él dijo que lo apresaron "cerca de esa vivienda", a la que habría llegado transportando los bidones de precursores, según confió. Al allanamiento en Funes se sumaron otros trece en Rosario, San Lorenzo, Baigorria y la provincia de Buenos Aires en los que se detuvo a once personas, entre ellas a varios familiares de Zacarías, y a tres hombres acusados de ser los supuestos proveedores de los precursores químicos.

En ese marco, el lunes Zacarías amplió su indagatoria ante el juez Carlos Vera Barros y explicó la actividad que realizaba cada uno de sus familiares detenidos. "En su remisería (Frecuencia Urbana, de Granadero Baigorria) trabaja la novia del hijo y un empleado desde hace más de diez años. A su vez, una hija estudia una carrera terciaria", señaló el abogado Fernando Sirio.

Intento de fuga. Un día después de ser detenido, el sospechoso fue indagado por el juez Vera Barros y negó su vinculación con la cocina de drogas. No obstante, el juez lo imputó de liderar una organización que fabricaba y comercializaba estupefacientes y fue alojado en la alcaidía de la Jefatura rosarina, de donde el lunes fue trasladado a la cárcel de Piñero tras una denuncia que hizo el jefe de la Unidad Regional II policía, comisario Luis Bruschi, a partir de un anónimo recibido. En el mensaje se le notificaba que Zacarías había ofrecido 250 mil pesos para que lo dejen fugar de su lugar de arresto.

El abogado de Zacarías, sin embargo, desestimó la veracidad del escrito y lo consideró parte de "un vuelto" por las denuncias que su esposa realizara contra la Policía Federal en junio del 2012 cuando dijo que el subcomisario Gustavo Serna, a cargo de la delegación local de Drogas Peligrosas de la Federal, había ordenado un allanamiento sin orden a su remisería y los habían extorsionado para no abrirles una causa. Por esa presentación el oficial fue desplazado de su puesto junto a otros uniformados, entre ellos "He Man" D.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS