Dirigentes de la Iglesia y de la oposición cuestionaron ayer al gobierno nacional por haber llevado en el viaje de la presidenta Cristina Fernández a China a dos senadoras que rechazan el matrimonio homosexual días antes de la sesión para tratar el tema en el Congreso.
En el mismo sentido, calificaron de “irresponsable” la actitud de las legisladoras, quienes abordaron el avión presidencial junto con la presidenta.
El asesor legislativo de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Guillermo Cartazo, califico ayer de “trapisonda y picardía muy fea por parte del gobierno” la invitación a las senadoras.
El senador radical Juan Carlos Marino, consideró que “no es bueno” lo sucedido con las legisladoras Marina Riofrío (Alianza Frente para la Victoria-San Juan) y Ada Iturrez de Cappellini (Frente Cívico-Santiago del Estero), quienes viajaron rumbo a Pekín junto a la jefa de Estado.
Por su parte, el gobernador bonaerense Daniel Scioli sostuvo que el tratamiento del proyecto del matrimonio gay en la Cámara de Senadores “exige un debate muy serio” y reclamó “no politizar” la cuestión “ni de un lado ni del otro”.
Cartazo, además, consideró como “desleal” que la presidenta haya utilizado “la cadena nacional” para expresar su apoyo al proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo.
En diálogo con radio El Mundo, el asesor de la CEA también cuestionó al ex presidente y diputado Néstor Kirchner, quien sostuvo que “Argentina debe dejar definitivamente las visiones discriminatorias y oscurantistas” en referencia a los cuestionamientos de la Iglesia sobre el matrimonio gay.
“No somos un sector oscurantista como nos acusó Néstor Kirchner de manera grosera y desleal, sino que somos un sector de la población que no estamos de acuerdo con la modificación de un núcleo fundamental de la sociedad, como la familia”, remarcó.
Cartazo se refirió a las senadoras Riofrío y Ada Iturrez de Cappellini, quienes son reacias al proyecto oficial del matrimonio homosexual y anteayer abordaron el avión Tango 01 con la presidenta rumbo a China.
“Nos parece una trapisonda y una picardía muy fea por parte del gobierno que se lleve en el viaje a China a algunos votos del Senado que estarían contra del matrimonio entre personas del mismo sexo. No parece que eso sea democracia”, manifestó.


























