Santiago del Estero.— Un total de once policías fueron detenidos en Santiago del Estero en el marco de la investigación por el crimen de un efectivo de la misma fuerza cometido el 5 de enero, en Frías, una localidad del oeste de esa provincia. El policía apareció muerto con un tiro en la nuca minutos después de requerir refuerzos porque perseguía en moto a dos hombres por el robo de un arma a un agente penitenciario.
Fuentes judiciales informaron ayer que las detenciones se concretaron la noche del sábado en la capital santiagueña por orden del juez Anselmo Juárez, quien investiga si estos agentes encubrieron el homicidio de su compañero Jonathan Barrera, de 22 años, o tuvieron alguna participación en el mismo.
Los operativos comenzaron a las 22.30 y estuvieron a cargo del personal del Grupo Especial Táctico para Operaciones de Alto Riesgo (Getoar) de la policía santiagueña.
Según las fuentes, algunos de los policías acusados fueron detenidos en servicio, mientras que otros fueron citados a la sede l en la que trabajan. Entre los once detenidos se encuentran el jefe de la subcomisaría 23ª de Frías, subcomisario Claudio Rodríguez; el de la subcomisaría de Barrio Oeste, principal Víctor Paz; y el encargado de Investigaciones de esa seccional, oficial inspector Raúl Guardia.
A todos les secuestraron sus celulares. Las detenciones se ordenaron luego de que un peritaje balístico determinara que Barrera fue asesinado con su propia arma reglamentaria en una zona montuosa de Frías, 150 kilómetros al oeste de Santiago del Estero.
Los peritos de Gendarmería Nacional, que realizaron las pruebas en los laboratorios de la provincia de Tucumán, determinaron que Barrera murió de un balazo en la nuca, disparado por su pistola 9 milímetros. Descartaron un posible suicidio del uniformado que prestaba servicios en la subcomisaría de Frías ya que la prueba de parafina en las manos de la víctima dio resultado negativo.
En tanto, el juez Juárez también ordenó un allanamiento a la casa de la víctima, donde se secuestró documentación referida a las investigaciones que Barrera llevaba adelante.
Barrera fue asesinado el 5 de enero, cuando a bordo de su moto comenzó a perseguir a dos delincuentes que habían robado una pistola 9 milímetros perteneciente a un efectivo del Servicio Penitenciario.
Antes de ingresar a una zona cubierta de tupida vegetación, el policía se comunicó con la dependencia policial solicitado refuerzos. Cuando la patrulla llegó, encontraron al joven policía muerto. El lunes pasado un joven de 19 años, Carlos Becerra, que estaba prófugo por el crimen, se entregó a la Justicia aunque dijo que “no tiene nada que ver” con el hecho. (Télam)