La postergación de algunos lugares de esta ciudad parece algo casi sistemático. En mi barrio, San Martín "A", pensar por ejemplo en cloacas resulta una utopía. Pero en sí no es el tema que quiero hoy comentar, ya que de un tiempo a esta parte sumamos un nuevo mal: los cortes de luz y agua. Y no estamos hablando de que vivimos en el desierto de Sahara, hablamos de Paraguay al 6000 más o menos, a 8 cuadras del emprendimiento más grande de Rosario en los últimos tiempos: el casino para ser más precisa. En cuanto a la luz es casi automático, se levanta un poco de viento o un poquito de lluvia y el servicio desaparece. Lo más grave es que son cortes promedio de 24 horas. Ni hablar los que tienen negocio en la zona con mercaderías perecedera, pasan un verdadero calvario. Con el agua no nos va mejor, nadie te comunica nada, alientan a que uno junte agua en recipientes, justo cuando por el tema del dengue te desaconsejan hacerlo. Eso sí, te dejan sin el líquido elemento sin previo aviso. Y ahora quieren aumentar los servicios, simplemente una vergüenza.



























