El Papa Francisco no se movió de su línea pastoral para los jóvenes y que replica en los adultos: quiere una iglesia en la calle, no desea comunidades cerradas y cuando habla de llegar a las periferias se refiere también a los reductos de los que han elegido no involucrarse y resistirse a creer.
Este fue el mensaje final de Jorge Mario Bergoglio, "llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales", es decir el materialismo moderno que excluye a la Fe, un tema que lo preocupa.
La elección de Cracovia, como próxima sede de la XXIX Jornada Mundial de la Juventud significa un "in crescendo", justamente Juan Pablo II, creador de este encuentro de los jóvenes con su Papa y que era el obispo de esa ciudad polaca cuando fue elegido pontífice.
Con la elección de Cracovia está asegurado que jóvenes de países de todo el mundo, fueron de 170 en esta jornada de Río, se vuelquen a Polonia cuando Juan Pablo II será canonizado y rescató a la juventud para la Iglesia Católica.
"El Evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente", aseguró Francisco ante una multitud que se considera en tres millones de personas.
Unos 300 mil jóvenes acamparon en Copacabana, en la blandas arenas de ese sitio privilegiado por la naturaleza y si alguien piensa que quedaron cansados, todo lo contrario están llenos de energía.
En sus charlas sorprendidas cuando parece que nadie los escucha confiesan cuántas veces han llorado durante esta Jornada Mundial de la Juventud en Río 2013 como cuando en el Vía Crucis, Francisco levantó la voz y los interpeló.
"¿Vos cómo quién querés ser, como Pilatos, que se lavó las manos? ¿Vos sos de los que se lavan las manos y miran para otro lado?", fue un punto de inflexión para los jóvenes argentinos.
Francisco a continuación les ratificó: "Jesús te está mirando ahora y te dice ¿me querés ayudar a llevar las cruces?
"Cuántas veces miré para otro lado y lo deje a Jesús solo", me comentó una chica como al pasar con los ojos llenos de lágrimas.
Pero enseguida llegaba la alegría que caracterizó a Río, saben que siempre hay tiempo de reparar, de redimir y de cambiar.
"La Iglesia necesita de ustedes, del entusiasmo, la creatividad y la alegría que les caracteriza", les expresó el Papa al despedirse en Brasil.
Francisco citó a un jesuita español muerto en Brasil, José de Anchieta, quien en el 1500 "se marchó a misionar cuando tenía solo 19 años. ¿Saben cuál es el mejor medio para evangelizar a los jóvenes? Otro joven", aseguró.