Tras nadar 177 kilómetros desde Cuba hasta el sur de la Florida, la estadounidense Diana Nyad se despidió así ayer del mar: "Terminé con el océano". Pero la nadadora de 64 años prometió seguir nadando largas distancias pero dentro de una piscina para recaudar dinero para las víctimas de los huracanes y el terrorismo.
Así, su próximo reto será nadar durante 48 horas entre el 8 y el 10 de octubre en Nueva York para recaudar fondos para las personas que perdieron el año pasado sus hogares por culpa del huracán Sandy. "Sin olas, sin medusas, sin mareos", dijo a la cadena CNN, refiriéndose a las condiciones de la piscina.
Luego Nyad planea concretar un desafío similar en Boston para recaudar dinero para las víctimas del atentado el 15 de abril durante el maratón de la ciudad. La próxima escala será en Moore, Oklahoma, para juntar fondos para las personas afectadas por un tornado que devastó el pueblo en mayo pasado.
Nyad se convirtió anteayer en la primera persona en cruzar el estrecho de Florida desde Cuba sin la protección de una jaula contra tiburones. Tras cuatro intentos previos en 35 años, la veterana atleta completó el recorrido en 53 horas.
La última vez que alguien había logrado nadar el tramo entre Cuba y la Florida fue en 1978. Además, estableció un récord para la mayor distancia nadada sin una caja contra ataques de tiburones y sin aletas, según su equipo.
Nyad dijo que la ausencia de medusas de las llamadas "cubo", que calificó como los animales más peligrosos en el océano, le permitió lograr su meta esta vez.
Durante la travesía usó una máscara de silicona para protegerse de las medusas, pero el agua que se filtró le causó llagas.
Su primera noche en el agua tras partir el sábado último de La Habana fue "el infierno en la tierra", dijo en Key West.
Según relató, tragó "enormes cantidades de agua salada" y vomitó constantemente. Pero el domingo, Nyad dijo que recibió un impulso emocional cuando miembros de su equipo le dijeron que se beneficiaría de una fuerte corriente que se desplazaba al norte hacia Key West.
Aún así, la travesía comenzó a hacerse sentir. "El domingo por la noche estaba en un estado de delirio. Veía el Taj Mahal", comentó.
Nyad dijo que por momentos cantó para mantener su fortaleza mental. "Tengo esta lista de 85 canciones en mi cabeza. Neil Young es un favorito", dijo.
La nadadora dijo que recibió un nuevo impulso al acercarse a Key West y ver una multitud reunida en la playa para recibirla.
Su travesía motivó mensajes de felicitación en Twitter y Facebook, entre ellos uno del presidente estadounidense Barack Obama.