Dos trabajadores murieron ayer cuando participaban en las tareas de la fallida contención de la marea negra causada por el derrame en la plataforma siniestrada de la firma inglesa British Petroleum (BP) en el golfo de México, en la costa sureste de los Estados Unidos.
Uno de ellos se ahogó, mientras que el otro era el conductor de uno de los botes privados usados para las tareas. Según la emisora de noticias CNN, existen informaciones según las cuales este empleado falleció por un disparo.
"La cúpula de contención usada para capturar parte del crudo que está saliendo del pozo en el lecho marino fue retirada por un problema técnico, por lo que por el momento el crudo seguirá fluyendo sin limitaciones al mar", informó el almirante Thad Allen, de la Guardia Costera.
Se presentaron problemas con un tubo que conduce agua hacia la cúpula para evitar la formación de cristales de hidratos en la misma, luego de que aparentemente un robot submarino chocó contra ella.
"La cúpula fue removida como medida de precaución", dijo Allen a periodistas en Washington. "Será revisada para determinar si tiene cristales de hidratos, antes de que se pueda volver a colocar en su sitio. Si hay hidratos, deberá ser limpiada", indicó. La formación de estos cristales fue la causa por la cual BP tuvo que suspender el mes pasado un intento de frenar la fuga con otra cúpula, más grande.
El sistema actual para capturar parte del crudo que se derrama y evitar que contamine el agua incluye conductos de ventilación para impedir la formación de cristales de hidratos.
Según estimaciones del gobierno, entre 30 mil y 60 mil barriles de petróleo están siendo vertidos al mar por día. Los esfuerzos para frenar la fuga sólo capturaron una fracción de esta cantidad. Es posible que lleve semanas hasta lograr frenar definitivamente la salida de crudo, y meses, o hasta años, hasta reparar el daño ambiental de la marea negra, causada por el hundimiento de la plataforma petrolera "Deepwater Horizon".
En tanto, el gobierno insiste en mantener la prohibición de perforaciones en aguas profundas en el golfo de México, luego de que un tribunal estadounidense declarara anteayer en principio nula dicha medida.
El secretario del Interior, Ken Salazar, anunció ayer una nueva moratoria y tiene previsto encaminar en los próximos días una nueva disposición, en la que se expresarán de manera más amplia los motivos de la prohibición de la explotación petrolera.
El juez federal Martin Feldman en Nueva Orleans, en el estado norteamericano de Louisiana, había argumentado que la moratoria de seis meses es demasiado amplia y no está suficientemente justificada jurídicamente.
De esta forma, el juez dio lugar a la solicitud de varias petroleras que pidieron una disposición contraria a la prohibición.
Obama hizo detener a fines de mayo por seis meses exploraciones petroleras nuevas e incluso otras ya aprobadas en aguas de más de 150 metros de profundidad debido a la catástrofe. Hasta entonces, una comisión especial debe investigar los motivos del hundimiento de la plataforma de BP y sacar conclusiones acerca del accidente. l (DPA)