Fue concebido como resultado de un infortunio, en un rapto creativo de Walt
Disney, quien acababa de perder a manos de su primer personaje exitoso, el conejo Oswald, en una
disputa por los derechos con la distribuidora de los dibujos animados. Mickey Mouse nació así hace
80 años, debutando en la pantalla el 18 de noviembre de 1928.
Al buscar un reemplazo para Oswald, Disney pensó en un caballo, un perro, un
gato, una rana y una vaca. Pero finalmente se decidió por un ratón como el que tenía de mascota
años atrás. Cuenta la leyenda que se le ocurrió en el viaje en tren de Nueva York a Los Angeles,
tras fracasar sus gestiones por continuar con el conejo Oswald.
El ratón recibió primero el nombre de Mortimer Mouse, en homenaje a la antigua
mascota de Disney. Pero tuvo la sabiduría de escuchar a su mujer, Lillian, a quien le parecía un
nombre demasiado pretencioso, sugiriendo Mickey en su lugar. Su carácter, a la vez pícaro e
ingenioso, debe mucho a Charlie Chaplin.
La idea era de Disney, pero el dibujo fue de Ub Iwerks, un artista de origen
holandés que lo acompañaba desde hacía casi una década en sus intentos de establecerse como
productor de dibujos animados.
Mickey tuvo un éxito inmediato, gracias en buena parte al olfato de Disney para
embarcarse en la nueva técnica del cine sonoro, inaugurada poco antes con "The Jazz Singer".
Descartando dos primeros cortos animados mudos protagonizados por Mickey
—"Plane Crazy", inspirado en la popularidad de Charles Lindbergh, y "Galoppin Gaucho"—,
presentó "Steamboat Willie", en el que las acciones del ratón se sincronizaban con dos canciones,
en el Colony Theatre de Nueva York, el 18 de noviembre de 1928.
Mickey, a bordo de un vapor al mando del malvado capitán Pete, que lo manda a
pelar papas fastidiado por las veleidades musicales del ratón, se toma libertades que luego se
vieron coartadas cuando se convirtió en una celebridad universal: juega con las ubres de una vaca,
en tanto que en el contemporáneo corto "Plane Crazy" acosa tan vehementemente a su amada Minnie que
la obliga a saltar del avión para evitar que la besara.
Disney explicó que estas conductas tuvieron que ser eliminadas después de que
muchos espectadores escribieran quejándose. Pero muchos críticos señalan que el ratón fue vaciado
de características controversiales para poder erigirlo como el símbolo del creciente emporio
Disney, siempre apto para todo público.
La figura de Mickey fue cambiando también, en lo que el biólogo Stephen Jay
Gould sostuvo que fue el factor clave para transformar al personaje en el favorito de los corazones
alrededor del mundo. Las proporciones de su cabeza se modificaron, sus extremidades se engrosaron y
acortaron, a la vez que se agrandaron sus ojos. El efecto fue, según Gould, la creación de un
personaje que era una sutil variación del bebé humano, una imagen que las personas aman por encima
de todo lo demás.
Sea cual fuere la razón, Mickey se convirtió en el personaje más famoso del
mundo, en un símbolo no sólo de los Estudios Disney, sino del dominio cultural estadounidense en el
mundo contemporáneo.
Mickey llegó a ser superestrella en los años de la Gran Depresión. En 1932 ganó
un Oscar honorífico, tres años más tarde comenzó a aparecer en color. En los cines se anunciaba el
corto de Mickey junto al título de la película principal.
Protagonizó 120 cortos a lo largo de poco más de dos décadas, gran parte de
ellos actuando con la voz del mismo Disney, quien sin embargo nunca llegó a dibujarlo. A partir de
1930, con la cesión por 300 dólares de la licencia para utilizar su imagen en útiles escolares,
comenzó el gran negocio de las franquicias, que sostiene hasta hoy al consorcio Disney.
Mickey es además el único personaje animado que tiene una estrella en el Paseo
de la Fama de Hollywood.
Para Disney, Mickey es un bien atemporal que tiene la misma relevancia hoy que
en su primer día.